 |
Fig. 1.- La carrera constitucional de Nicolas y Diosdado tendrá los jalones del 5 y 10 de enero de 2.013. La crisis que se genere por la interpretación de la Constitucion Nacional y su aplicación tendrá el respaldo de la FAN.
|
La entrevista de Nicolas Maduro en La Habana, presentada anoche 1ero. de Enero de 2.013 a los
venezolanos, casi en cadena nacional, trató de ser una buena jugada de ajedrez del
Canciller y Vicepresidente. Pero no pasó de eso. De un buen intento que fue torpedeado
por las mismas limitaciones políticas de Nicolás y la apresurada preparación
que ha venido atesorando en estos 14 años de Revolución Bolivariana.
Nicolas se quiso montar en la expectativa colectiva que está
montada alrededor de la salud presidencial y el desconcierto que hay por la
ausencia de información fidedigna sobre el pronóstico de la condición física del
Presidente de la Republica. Sobre
esos desbarajustes comunicacionales montó su lanzamiento como candidato
presidencial con un eco político que lo expuso en sus raquitismos
intelectuales, sus penurias políticas y su abusiva dependencia de la dupla de
los Castro para ungirse como el Delfín
de Hugo Chávez.
En un momento de ebullición
emocional en ambos bandos políticos por la enfermedad presidencial, Maduro hizo un afinado cálculo político
de la entrevista que le hizo TeleSur
con el objeto de arrimar la mayor cantidad de brasa electoral a ¿su
proyecto?
El grave error del Vicepresidente
fue abrazarse en el mensaje con unas apologías inoportunas a la Revolución Cubana por sus 54 años de
vida, cuando el interés de la opinión pública estaba centrado en la información
sobre el estado de salud del Presidente Hugo
Chávez. Eso debe haberlo erosionado políticamente en algunas simpatías oficiales.
La batalla que pueda tener en
este momento por su salud el Primer
Magistrado Nacional no es la misma que tiene Nicolas Maduro, ni está orientada hacia el mismo objetivo. El norte
de Chávez es la vida, el de Nicolas
es su futuro político que desgraciadamente depende de la muerte de Hugo Chávez.
La vida política de Maduro en su apresurado camino hacia la
presidencia de la republica pende de la muerte física de Chávez.
Pero Nicolas tiene por adversario además, un gran gigante que debe
derrotar primero, antes de sortear el difícil tránsito hacia la primera
magistratura y su enfrentamiento con Diosdado
Cabello y sus divisiones equipadas. Sus luces políticas son escasas, atrabiliarias
e irritables, su mano izquierda que ha debido pulirla en la cancillería es un muñón
zafio y grosero y su abusiva dependencia de la dictadura cubana para recibir líneas,
es un salivazo certero en las líneas nacionalistas
del régimen y de la oposición.
Ese gigantón torpe y lerdo,
graficado en sus carencias y menesteres lo tiene atravesado Maduro en su ruta presidencial, como un
obstáculo que lo retardará en su camino, le negará el acceso a otros trayectos o simplemente le impedirá continuar.
Solo con el apoyo colectivo del PSUV, de sus camaradas en la Asamblea Nacional y la movilización de
sus partidarios en la base, Nicolas podrá sortear ese enmarañado itinerario
hacia la presidencia de la república, pero antes dejará muchas bajas políticas.
Mientras sea así, el ajedrez
entre Nicolas y Diosdado se irá desarrollando sin muchos sobresaltos para el actual
presidente del parlamento. En los primeros movimientos, el Vicepresidente se
irá reduciendo y deteriorando en su propio despliegue sin mucho esfuerzo de Diosdado.
Probablemente no veremos jugadas
significativas hasta el 5 de enero de 2.013, cuando se elija el próximo presidente
de la Asamblea Nacional, en
proyección de lo que ocurrirá 5 días después cuando se materialice el cumplimiento
del artículo 231 de la Constitución
Nacional de la República Bolivariana de Venezuela y se despeje la verdadera
situación de salud de Hugo Chávez.
Artículo 231. El candidato elegido o candidata elegida tomará posesión
del cargo de Presidente o Presidenta de la República el diez de enero del
primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea
Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el Presidente o Presidenta de la
República no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el
Tribunal Supremo de Justicia.
La verdadera batalla se librará
el 5 de enero de 2.013 cuando se elija la directiva de la Asamblea Nacional. Allí se pulseará el destino de la Revolución Bolivariana y se evaluará la
fortaleza del texto constitucional. Pero a partir de allí mismo se puede
generar una dificultad de gran dimensión que no sabemos cómo y con que la va a
enfrentar Nicolas Maduro.
Si se genera una crisis política con
la referencia de ambas fechas, con la actual
fragilidad física de Hugo Chávez o
su ausencia, y los ánimos caldeados en ambos bandos, se generará una inestabilidad
institucional que pondrá a Maduro y
a Diosdado a hacer marchas de
aproximación desde el Área de Reunión
(AR) hasta la Posición de Ataque
(PA). De allí a la Línea de Partida (LP)
solo mediarán unos carajazos constitucionales de la interpretación que haga algún
general del Ejército de la Carta Magna y esos serán los
equivalentes a los fuegos de ablandamiento de la artillería.
Lo demás será la aplicación estricta
del Manual de Apreciación de la Situación
(MC-101-1) de la Escuela Superior del
Ejército.
Ese será un buen momento para
responderse… ¿Cuántas divisiones tiene Nicolas?