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viernes, 11 de septiembre de 2009

EL PRIMER ENEMIGO

El primer enemigo a vencer en un proceso de votación en Venezuela, actualmente, es el Consejo Nacional Electoral.

El CNE es un organismo completamente al servicio del régimen de la Revolución Bolivariana. Con un directorio completamente rojo rojito, uno de sus integrantes matizado; con normas abiertamente ventajosas a los candidatos del gobierno, con una estructura organizacional a nivel nacional con estrecha fidelidad al régimen, con una tecnología que aún no ha sido penetrada por el sector opositor, con el mecanismo de cedulación a su servicio (que es lo mismo que decir al servicio de la revolución), con la discrecionalidad para hacer mudanzas de electores, especialmente los inconvenientes de la oposición; con la disposición de un Registro Electoral Permanente (REP) completamente blindado a la supervisión de la oposición; todas esas caracterizaciones descartan de la imparcialidad y el equilibrio al organismo rector.

En diez años de Revolución Bolivariana, la oposición no ha podido demostrar las permanentes e inmediatas acusaciones de fraude que se han ventilado en los procesos electorales desde el 15 de agosto de 2.004. La opinión pública venezolana aún está esperando las pruebas del fraude del Referendo Revocatorio de aquella oportunidad, la victoria en Carabobo por Felipe Acosta Carlés aún no ha sido desmentida, ni la de Diosdado Cabello en Miranda; a pesar de las abundantes denuncias sin soporte que se mercadearon en ese entonces. Ni hablar de la derrota de Manuel Rosales en diciembre de 2.006, de esa ocasión mucha gente de la oposición quedó desencantada y desmoralizada porque no se cobró.

Muchas denuncias, pocos soportes; pero la sensación del fraude siempre quedó en el ambiente. ¿Por qué? Simplemente hemos sido incapaces de detectar el fraude, lo otro es aceptar que Hugo Chávez fue, es y continuará siendo mayoría.

Soy parte de los miles de venezolanos que está consciente que Hugo Chávez perdió la mayoría hace mucho tiempo; pero que también acepta que mientras tenga los hilos del poder en la mano y disponga de los mecanismos para controlar el Consejo Nacional Electoral, será difícil materializar un ilusión para que la actual Presidenta del ente electoral, se dirija al país en una rueda de prensa en cadena nacional para anunciar unos resultados abiertamente desfavorables a la Revolución Bolivariana.

El Karma de Francisco Carrasquero anunciando los resultados del Referendo Revocatorio el 16 de agosto de 2.004 en horas de la madrugada, nos va a perseguir mientras confiadamente le descarguemos a Tibisay Lucena o a quien designe la actual Asamblea Nacional para el cargo de Presidente del Consejo Nacional Electoral.

¿De qué sirve asistir a unas elecciones con un resultado ya cantado de antemano? De la misma manera que estoy consciente, a estas alturas del desempeño político del país, que Hugo Chávez no sale por mecanismos electorales de ninguna naturaleza y de ningún nivel. Participar en una convocatoria electoral tendría sentido si se fueran a respetar las reglas del juego, si hubiera equilibrio en las ejecutorias del ente electoral e imparcialidad en las decisiones.

Respeto la decisión de quienes alienten la opción electoral para participar en los venideros procesos para seleccionar los concejales y los miembros de la Asamblea Nacional…pero insisto ¿Eso va a solucionar el problema de la corrupción, la inseguridad, la inflación y la dictadura que ha establecido Hugo Chávez en la República Bolivariana de Venezuela?

No veo a la oposición trabajando para obligar al CNE a depurar el REP, impedir las mudanzas arbitrarias de electores, denunciar el proceso de cedulación express a discreción, la manipulación de las juntas electorales municipales, la organización roja rojita de los miembros de mesa, la reestructuración ventajosa de los centros electorales y la ampliación del número de mesas con el objeto de beneficiar al régimen y sus candidatos.

¿Dónde está la línea política para reducir nuestras debilidades ante el CNE? ¿Cuáles son nuestras fortalezas electorales para explotarlas ante las estrategias del régimen? ¿Las amenazas electorales del régimen son susceptibles de minimizarlas por la oposición? ¿Qué oportunidad disponemos para sortear los obstáculos de orden legal y de procedimientos; y llegar victoriosos electoralmente? Las respuestas no pueden ser más desalentadoras y mientras eso sea así… ¿que sentido tiene ir a votar?

Las organizaciones políticas están en este momento a dedicación exclusiva, puliendo sus listas de candidatos; y los miembros independientes que aspiran ocupar curules también están preparando sus maquinarias para enfrentarse con candor a una maquinaria electoral ya curtida y abiertamente favorecida institucionalmente. Pero, eso lo vamos a tocar con el tema de la UNIDAD DE LA OPOSICION.

El punto es que mientras el PSUV está afiliando sus patrullas con todos los organismos oficiales, la FAN incluida por la vía de las milicias y la reserva; sus ensayos de los procesos electorales venideros forman parte de una rutina en la que se incluye el mismo organismo electoral. ¿Tenemos alguna ventaja dentro del sector disidente, para alcanzar alguna victoria electoral en los venideros comicios?

Pónganse la mano en el corazón, compañeros de la oposición y respondan sinceramente esas preguntas. Mientras sea así, la ABSTENCION es la mejor propuesta.

En la próxima entrega vamos a hablar del Plan República.