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lunes, 25 de enero de 2010

ESCENARIO CHACUMBELE

Poco a poco la alternativa de la participación electoral en el venidero proceso de elección de los diputados a la Asamblea Nacional el 26 de septiembre del corriente ha ido ganando espacio en ese vasto sector de venezolanos que califican en el sector de los no identificados con ninguno de los sectores en pugna.

Aun cuando la mayoría asume como la realidad del grave problema político que aqueja al país, en la figura de Hugo Chávez y su salida del poder político; hay otra conciencia mayoritaria que admite en el hito electoral de este año como la representación de una tajada importante en el desenvolvimiento totalitario que ha asumido este, casi desde el mismo 2 de febrero de 1.999. En ambos casos se sigue enarbolando la bandera de barrer con el presente y poner la visión en el futuro; sin hacer caso al pasado más allá de la referencia. Conquistar parte de ella, es el reto de la oposición.

Esa nueva realidad no ha sido consecuencia de una estrategia política finamente hilada por el sector opositor, aun se vislumbran lagunas de unidad y demasiadas tempestades en la unificación de los criterios disidentes; es parte del largo historial de errores rojos rojitos y pifias revolucionarias, escasamente aprovechadas por la oposición para hacer…oposición.

El síndrome Chacumbele que ha venido caracterizando en estos últimos tres años, al gobierno de Hugo Chávez, al régimen de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del siglo XXI ha cultivado un memorial de desaciertos políticos, disparates diplomáticos, tonterías sociales, torpezas económicas , locuras militares y extravagancias nacionalistas dignas de Ripley; que así como desnudan en toda su amplitud a Hugo Chávez y su cáfila de incapaces e ineptos, ponen en evidencia al liderazgo opositor, a la dirigencia de los partidos y a la nomenclatura de la sociedad civil, salvo contadas y menguadas excepciones que descuellan por medios no tradicionales.

Los desatinos gubernamentales que pusieron en la bajada del tobogán a Hugo Chávez y su régimen se iniciaron el 28 de mayo de 2.007 con el cierre arbitrario e ilegal de Radio Caracas Televisión, la confiscación de su señal abierta y el robo descarado de sus equipos de transmisión y antenas; lo que originó un masivo desplazamiento de personal artístico, periodistas, técnicos y administrativo calificado hacia otras estaciones, pero además un estado general de arrebato colectivo e irritación entre sectores opositores y chavistas.

De allí a provocar la movilización estudiantil en todo el país y a descompensarse en materia de respuestas para el control del orden público en las capitales más importantes del país; al régimen no le quedó más alternativa que sacar el trapo rojo de la Reforma Constitucional con 69 artículos a la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, en el llamado al Referendo Aprobatorio del 2 de diciembre 2.007.

Estudiantes y comunicadores sociales; y en general una mayoría avasallante de venezolanos, lastimados con la arbitraria decisión gubernamental del cierre y las amenazas a otros medios de comunicación como Globovisión, originaron el levantamiento cívico de ese semestre; la banderilla de la reforma constitucional, donde se deslizaba encubierta la extensión indefinida y vitalicia del periodo constitucional de Hugo Chávez alteró los ánimos y desencadenó la derrota electoral que el mismo Presidente de la Republica en arranque de soberbia televisiva, calificó como "pírrica victoria de mierda.

El descenso de los precios petroleros del año 2.008, puso en evidencia la ausencia de conexión moral del líder de la revolución bolivariana con todos los sectores del país. La crisis económica desencadenada por el bajón de los ingresos derivados de la renta petrolera obligó a hacer ajustes en la economía interna que afectaron a todos por igual, pero en particular a los sectores más desposeídos; esos a quienes Hugo Chávez dice amar y en los cuales argumenta todo género de decisiones en materia económica.

La coyuntura fiscal de finales del 2.008 y todo el 2.009 ha tenido incidencia en el bolsillo y el estomago de todos los venezolanos sin ningún tipo de distingo; siendo los sectores populares los más débiles social y económicamente, es obvio que la dura recesión y los altos niveles de inflación, catalizados por el desabastecimiento en algunos de los artículos de la cesta básica; un parque industrial arrasado por los efectos del dólar permuta y la burocracia gobiernera de la matraca en Cadivi; y un aparato productor asolado por un Ministro Samán que no deja lugar para la imaginación en eso de ganar jaladas con su jefe; solo dejan espacio para concluir que los pobres son más pobres y pasan más hambre. Y lo que es peor sin ningún tipo de posibilidad de acceder a empleo digno y estable. Y eso sin hablar de la gravedad de los servicios públicos (Agua y Luz), inseguridad y la corrupción, tres jinetes del apocalipsis revolucionario y rojo rojito en que se han convertido estos once años de gobierno del Socialismo del siglo XXI.

Ese es el Escenario Chacumbele, con un Presidente Chacumbele, unos actores Chacumbeles, unos intereses Chacumbele, con unos partidos políticos Chacumbele y lo que es peor con una oposición Chacumbele, donde afortunadamente cohabita una sociedad civil que puede amontonar dividendos pertinentes, en la coyuntura de recoger los pedazos rotos de ambos sectores, en la contribución de garantizar la restitución de los fueros constitucionales, restablecer la paz ciudadana, restituir la republica aporreada, rehabilitar la unidad interna del país y permitir continuidad de la existencia de la nación.

Esa circunstancia no ha sido producto, lo repetimos, de estrategias diseñadas en el Staff de la Mesa Democrática – no es su rol, a propósito – tampoco forman parte de las delineaciones de planificación de los partidos políticos, ni los esquemas de salas situacionales ad hoc de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) que hacen evaluaciones y apreciaciones políticas de manera permanente; ni siquiera forman parte del inventario de las valoraciones prospectivas de los organismos multilaterales con jurisdicción en Venezuela.

Esas trazas de los desatinos revolucionarios, más que disparos de la incompetencia de sus integrantes y los despropósitos de sus áulicos fanatizados y ensoberbecidos por el poder; son la estela de un régimen que a pesar de estar boqueando política y financieramente, se mantiene aferrado a los aparatos de cuidados intensivos de una legitimidad de desempeño que perdió hace mucho tiempo y la de origen que enterró con violaciones constitucionales abiertas y desembarazadas.

Sus enfermeros de atenciones políticas en las agonías de sus minutos finales serán el grupito de mercenarios que lo apoya dentro de la Fuerza Armada Nacional, los tirapiedras armados convenientemente para defensa de la revolución y un Consejo Nacional Electoral que tiene la oportunidad histórica de apagar la luz y desenchufar los aparatos el 26 de septiembre de 2.010 en las elecciones para la Asamblea Nacional.

Ese es el Escenario Chacumbele en lo que resta de tiempo hasta la fecha definitiva de las elecciones.

El reto y el giro de la sociedad civil será pasarle por encima a las organizaciones políticas y exigir unidad integral, de castigar a los divisionistas y tarifados, de segregar a los colaboracionistas de siempre, de excluir los liderazgos del cretáceo, de demandar el cumplimiento de los plazos en el cronograma de eventos anunciados por el CNE, de ampliar la participación en los aspirantes para llevar los mejores y más calificados nombres, de reivindicar la renovación en los procedimientos, de plantear ingenio y novedad en la aplicación de las estrategias para llevar el mensaje a todos los electores, de solicitar y apremiar ante cualquier foro que sea menester la imparcialidad y el equilibrio del CNE, de exhortar a la FAN a cumplir sus responsabilidades institucionales y sus deberes constitucionales y de animar a todos los electores para que vayan a votar por la paz, la libertad, la independencia, la soberanía y la democracia; pero principalmente por la Unidad de la Nación.

La gran mayoría de los venezolanos ha ido ganado espacio en la idea de la participación en el venidero proceso electoral del 26 de septiembre de 2.010. Eso es bueno a los fines de exteriorizar la conducta democrática y pacifista que ha caracterizado al pueblo venezolano. Por un lado caminará el entusiasmo, la voluntad y el interés de todos los venezolanos para que el venidero proceso electoral sea la expresión fiel y exacta de lo que quiere la mayoría; por otro se deslizará el ojo avizor, la mano presta y el corazón palpitando para enfrentar como el bravo pueblo que somos para que esa voluntad se respete.

"El mismito se mató" es un verso de la guaracha que popularizó Billo´s Caracas Boys hace muchos años y que aplica en esta coyuntura política del país a cualquiera de los sectores protagonistas del Escenario Chacumbele.

Hasta el momento Hugo Chávez ha venido haciéndose el harakiri en su pésima gestión y peores resultados en materia de eso que llaman la distribución justa y equitativa de la riqueza, y la generación del bienestar común…! Ojala que la oposición no se mate ella misma!