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viernes, 19 de noviembre de 2010

LA LECCION DEL 4F

Asi se rindio Chavez

Me parece que a estas alturas del juego aún no se aprende Ministro de la Defensa cuando el 4Fla lección del 4F. Desde aquella fecha a estas alturas del juego, mucha agua ha corrido por debajo del puente y las derivaciones de ese hito histórico que prácticamente partió en dos la historia política del país no han sido lo suficientemente seccionadas y analizadas con toda la profundidad que se amerita vistas las implicaciones del mismo, pero sobre todo el camino que lleva su mas característico ejecutor, Hugo Chávez y su bandera mas emblemática, la Revolución Bolivariana.

Denunció por primera vez la tentativa del golpe en el año 1989Esto lo digo, leyendo a contraluz, los dos escritos del General de División (Ej.) Carlos Julio Peñaloza Zambrano,  Comandante General del Ejército desde julio de 1.989 hasta junio de 1.991; difundidos a través del diario de circulación nacional El Nuevo País y releyendo el magnifico libro del General de División (Ej.) Fernando Ochoa Antich, Ministro de la Defensa durante los hechos del 4 de Febrero de 1.992, titulado “Así se rindió Hugo Chávez”.

Ambos textos, los escritos del General Peñaloza y el libro del General Ochoa, resumen un  mea culpa general que todo el país político asume. Unos por haber llevado electoralmente al poder a Hugo Chávez en el pasado y otros por no haber tomado oportunamente las decisiones políticas y militares que hubieran impedido este presente, que nos esta poniendo en riesgo el futuro de muchas generaciones.

Hace pocos días, leía una columna de Rafael Poleo y hablaba del “juego duro” de Hugo Chávez. Se refería el excelente analista al poco ortodoxo manejo de la política que ha venido caracterizando la dinámica del comandante en sus relaciones con su entorno, con su gobierno, con el régimen, con sus aliados políticos internos y externos, con la disidencia política al régimen y en general con todo su desenvolvimiento personal, profesional y político desde su mismo ingreso a la Academia Militar de Venezuela en el año 1.971, si nos atenemos a lo que se ha ventilado desde el 4 de febrero de 1.992 hasta acá.

Hugo Chávez ha jugado duro y aplicado el librito del político florentino al pie de la letra, mientras que sus adversarios han sido en la mayoría de los casos, pupilos con 20 puntos en conducta y la raya del peinado correctamente trazada; algunos en la contigüidad de la calificación de mangas meadas. Si no que lo digan 10 años de conspiración en el Ejército hasta el 4 de febrero de 1.992, 6 años de afinque para arribar victorioso electoralmente el 6 de diciembre de 1.998 y  12 años de juego durísimo que han sostenido a Hugo Chávez en el poder. La guerra y la política son asuntos de juego durísimo.

Siempre he sostenido que el “manoblandismo” de aquella época es la consecuencia del actual “manodurismo” de esta. Si el régimen de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del siglo XXI actúa con la misma simplicidad  y el inmediatismo de los altos mandos militares de la década de los 80 e inicios de los 90 que desembocó en el 4F; la secuela será un nuevo 11A.

Esto lo asumo, porque los escritos del general, que son un llamado al honor y a otra serie de valores y principios que se inscriben en el deber ser del viejo lema de la Academia Militar de Venezuela “…forma hombres dignos y útiles a la patria” chocan de frente con el nuevo lema que se ventila ahora a los cuatro vientos de la Venezuela roja rojita de ser “cuna de la revolución bolivariana”; cuna que por cierto se adquirió en las cómodas cuotas del liderazgo situacional que se mercadeaba desde los viejos tiempos de la dirección del general Olavarría Jiménez y continuados bajo el general Peñaloza Zambrano. Es, en esas administraciones de la Academia Militar, que el entonces teniente y capitán Chávez, jugaba durísimo con los cadetes del Curso General y alféreces del Curso Militar, en el proceso de reclutamiento y catequización de sus centauros. Basta con revisar todos los subtenientes y tenientes comprometidos con el 4F y hacer una retrospectiva en su proceso de formación.

La historia se ha encargado de poner en su justo lugar, algunas cosas y le ha dado a muchos analistas, las luces para poder interpretar los eventos del 4F, sobre todo en eso de las responsabilidades. Me parece que el juego mas a la mano, que pudiera arrojar mas claridad en ¿que dejo de hacerse y cuanto nos lamentamos de eso?; es llevar el tiempo 30 años atrás, clasificar los hechos mas puntuales y determinar cuales fueron los saldos en las decisiones que han debido de tomarse oportunamente.

La salida de los tanques el 26 de octubre de 1.988, la defenestración del General Troconis Peraza en el Comando General del Ejercito en 1989, la aparición del panfleto de Saturno en el estacionamiento de la Escuela de Infantería, la detención de los segundos comandante de batallón en noviembre de 1.989, el incidente con el examen de Brigada de Infantería en la Escuela Superior del Ejército del entonces cursante Hugo Chávez en 1.990, el polémico discurso de entrega del cargo del General Peñaloza en junio de 1.991, la llegada al Ministerio de la Defensa del General Ochoa y la asignación de los cargos de comando en los batallones mas importantes del Ejército, a jefes militares comprometidos con una conspiración investigada y procesada; dicen bastante de la responsabilidad política y militar de muchos políticos y mas militares. 

Los protagonistas; expresidentes, exministros de la defensa, excomandantes generales, exjefes de la DIM, exjefes de la DISIP, jefes militares allegados al poder político, políticos inescrupulosos y coyunturas personales y profesionales en las cuatro fuerzas, peleas por los cargos, ascensos, compras militares, barraganatos, clanes y grupos ad hoc (Los Notables) y otras perversiones que desviaban a las Fuerzas Armadas Nacionales de su rol constitucional y su misión.

Mientras tanto, el Teniente Chávez, el Capitán Chávez, el Mayor Chávez y el Teniente Coronel Chávez jugaba duro…durísimo; tan así, que conspiró a cielo abierto durante 10 años y movilizó el componente militar mas importante de las Fuerzas Armadas Nacionales, las unidades estratégicas mas importantes de ese componente y las guarniciones militares mas importantes de las Fuerzas Armadas Nacionales en un golpe militar que partió en dos la historia política del país y que tiene boqueando la unidad de la nación.

Definitivamente, la lección no se ha aprendido. En doce años de Revolución Bolivariana y Socialismo del siglo XXI, el liderazgo político venezolano sigue anclado en solucionar el actual problema político con las formas y maneras convencionales para sacar 20 puntos en conducta con los zapatos limpiecitos; mientras, el Teniente Chávez, el Capitán Chávez, el Mayor Chávez, el Teniente Coronel Chávez sigue jugando durísimo, sin ninguna ortodoxia.

Definitivamente, la lección no se ha aprendido.