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sábado, 20 de noviembre de 2010

RANGEL

Rangel Silva

¿Que se puede agregar a los múltiples y variados comentarios que han surgido como producto de las declaraciones del General Rangel Silva? Muy poco. En todo caso, en abono de esa minúscula diferencia que han dejado abierta los opinadores sobre el matrimonio del general con la revolución y con Hugo Chávez, voy a incorporar otra visión sobre el tema.

La mayoría de la nomenclatura militar revolucionaria es hechura del Teniente Hugo Chávez y del Capitán Hugo Chávez durante su paso como oficial de planta de la Academia Militar de Venezuela. Las promociones egresadas del alma mater del Ejército durante los años 1.981, 1.982, 1.983 y 1.984 son manufactura política, doctrinaria, conceptual e ideológica del presidente de la republica. Pero además, son aportes de la política incubada en ese instituto de formación profesional en una etapa de transición académica que inició el entonces director el general Olavarría Jiménez y consolidó el general Peñaloza Zambrano.

Los profesionales militares del Ejército, activos en esa década de los 80, deben recordar los informes que se remitían a la Academia Militar de Venezuela desde las unidades operativas, sobre el seguimiento profesional a los nuevos subtenientes procedentes de la revisión y actualización hecha en el año 1.980 del Plan Andrés Bello vigente desde el año 1.971. Casi todos concluían en el carácter hipercrítico y contestatario del nuevo profesional militar. A todo le conseguían un pero y muchas de las ordenes de la cadena del mando eran sometidas al inventario de la lengua. Eran murmuradores de oficio.

Ese producto, era el origen de un nuevo modelo de profesional militar, diseñado con criterios completamente técnicos y académicos, distantes de las realidades operativas y organizacionales de la fuerza y absolutamente divorciados de los soportes institucionales de las Fuerzas Armadas Nacionales; la disciplina, la obediencia y la subordinación.

Eran los excelentes cadetes organizados, equipados y adiestrados bajo las líneas del LIDERAZGO SITUACIONAL de adaptaciones de manuales FM norteamericanos (Field Manuals) y magníficos referentes bibliográficos de estrategia y política en alto nivel; cuando el nuevo subteniente llegaba a las unidades operativas se conseguía con una realidad diametralmente distinta. Salía de la Cancha de Liderazgo ubicada detrás de la AMV, a una Cancha de obstáculos ubicada en el frente de las unidades operativas.

El diseño curricular del nuevo Plan Andrés Bello vigente desde 1.980 no formó subtenientes para comandar unidades básicas, supervisar el rancho de la tropa, hacer mantenimiento del armamento y pasar revista de pelotón; graduó generales con un alto contenido político. Su problema no era su “pelotoncito”, su problema era el país y su visión era alcanzar el poder como parte de una conjura que cambiara el modo de vida de los venezolanos.

La década de los años 80 fue una coyuntura política, económica, militar, cultural y social que tuvo un impacto bien significativo para los venezolanos. En lo económico el bombazo del “viernes negro” cambió la vida adquisitiva de los venezolanos, en lo político por primera vez en la historia democrática del país un presidente era reelegido para un nuevo periodo (CAP) y eso cambió la visión política de muchos; la celebración del bicentenario del nacimiento del Libertador Simón Bolívar en 1.983 reavivó el ideario bolivariano a nivel continental; el “matracazo” del viernes negro nos nucleó como sociedad hacia lo interno y la incursión de la ARC Caldas en agosto de 1.987, nos puso por primera vez en muchos años en la antesala de una guerra convencional con la hermana republica de Colombia.

Ese era el ambiente político, económico, social, cultural y militar donde se desenvolvió en la Venezuela de los 80 el Alférez Rangel, el Subteniente Rangel y el Teniente Rangel  de la mano y la inducción política de un avispao Hugo Chávez y de los lineamientos políticos del nuevo Plan Andrés Bello de la Academia Militar, surgidos de la mente del general Olavarría y consolidados por el mismo general Peñaloza durante su paso por la dirección del instituto.

Después del 4 de febrero de 1.992, en el Ejercito se activó un gran debate hacia lo interno y se condujo una investigación tratando de llevar hasta lo medular las causas del levantamiento militar. Recuerdo entre otros, que quienes condujeron esa investigación fueron el General de División Raúl Salazar Rodríguez, el Coronel Rafael Fonseca Sandoval y el Teniente Coronel Alberto Ray Figueroa (Sicologo de la Academia Militar). La conclusión sumaria que fue anunciada en el teatro de la AMV por el propio Comandante General del Ejercito, el General de División Pedro Remigio Rangel Rojas fue determinante ; el gran culpable de la insurrección era el Plan Andrés Bello del año 1.980. Había que regresar a los cuarteles, segregar la política, reorientar el diseño curricular de los cadetes, quemar los textos que aludieran al “civilismo” y fusilar públicamente el plan, como en efecto se hizo.

El nuevo lema de la Academia Militar de Venezuela – La cuna de la Revolución Bolivariana - tiene su asiento allí precisamente. La formación política, doctrinaria, ideológica y conceptual de toda la nomenclatura militar del Socialismo del siglo XXI reside allí, desde allí se le formó en la actividad política y se le lanzó al combate político dentro de los cuarteles y se les insufló aspiraciones de tribuna; los hombres dignos y útiles a la patria fueron descartados por el nuevo hombre revolucionario. ¿Ustedes creen que el general Rangel Silva se iba a pronunciar de una manera distinta a como fue formado?

El Mayor General Henry Rangel Silva es egresado de la Academia Militar de Venezuela en el año 1.982, como integrante de la Promoción “Coronel Antonio Nicolás Briceño”.

¿Realmente ustedes piensan que el general Rangel podía decir algo distinto después de sus bodas de plata con la Revolución Bolivariana y próximo como estará en el año 2.012 a celebrar sus bodas de perla en plena elección presidencial?

Todavía no se aprende la lección. Hay que revisar la historia reciente.