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jueves, 3 de marzo de 2011

ZAMURO CUIDANDO CARNE

La solicitud de la activación de una comisión de paz para la solución del problema interno libio, que ha sido expuesta públicamente por el Presidente de la Republica Hugo Chávez es una de sus jugadas en el mejor estilo castrense, a que nos tiene acostumbrados en la política interna de Venezuela cuando se le ponen las cosas chiquiticas.

Militar de origen profesional, el Teniente Coronel esta utilizando su acostumbrada Acción Retardatriz mediante la cual cede terreno para ganar tiempo, que tan buenos resultados le ha logrado para ganar oxigeno político en todas las crisis que sorteado desde hace doce años de Revolución Bolivariana y Socialismo del siglo XXI. El mejor ejemplo interno a la mano, el tratamiento que le dio a la reciente huelga de hambre de los jóvenes de JAVU y los resultados que se labró sobre la base de la ingenuidad y el candor de sus adversarios.

El Presidente esta ganando tiempo con esta solicitud que hace de una comisión de paz para atender el caso de Libia. Con ella, Hugo Chávez quiere poner a Muammar Al Gaddafi a ganar tiempo para negociar alternativas y opciones, abrir espacios para manejar otros caminos pacíficos, reorganizar su fuerza publica diezmada en la mayoría de las poblaciones ocupadas por las fuerzas rebeldes, retomar sus contactos internacionales para garantizar un cabildeo que le permita salir bien de la crisis. Eso le da el suficiente espacio para que las fuerzas libias leales se reagrupen  y sus aliados internacionales reaccionen y le abran el camino de otras mecanismos que le permitan salir bien librado de su peor crisis en 42 años de régimen.

Ni el misil que le envió Ronald Reagan en 1.986, que le mató a su hija Jana lo dejó tan postrado políticamente como esta rebelión interna de su pueblo que dice que “lo ama” y es capaz de dar la vida por él.

La propuesta además, expone a Chávez y a sus secuaces del ALBA para que se laven la cara como demócratas y  pacifistas porque ya vendrán pronunciamientos ingenuos y candorosos a favor, en los cuales se incorporaran factores internos y externos, no alineados con la pauta belicista de “la invasión del imperio y sus aliados”. Ya en el plano interno hay posturas cándidas e ingenuas que mordieron el peine de la solidaridad por vías interpuestas.

Esta carrera implícita en la propuesta de la mediación es contra la opinión publica mundial mayoritaria sobre el carácter genocida del régimen de Muammar Al Gaddafi, contra los portaaviones norteamericanos full de marines y las presiones de los países que votaron en la ONU a favor de las sanciones en contra del dictador libio, entre las cuales pudiera arribar la intervención militar y entrañan de manera encubierta para colocar ahora del lado bueno a Fidel Castro, Daniel Ortega y a Hugo Chávez, únicos mandatarios que se abrazaron con Gaddafi en la idea de hacer frente a su guerra civil con la inevitable carga de muerte y destrucción que deriva de ello. Pero además les abre la posibilidad de levantar una bandera de paz en medio de lo inevitable de la invasión de los marines. Ya saldrá alguno de esos jalabolas internos o tarifados internacionales al estilo Ignacio Ramonet, a proponer a Hugo Chávez para el Premio Nobel de la Paz.

Hugo Chávez se olvida con este planteamiento que el punto de negociación principal de los rebeldes libios y la comunidad internacional pasa por la salida del poder de su hermano el Coronel Muammar Al Gaddafi, quien durante 42 años ha instalado en Libia una dictadura personalista que ha servido de plataforma al terrorismo internacional y alrededor de la conformación de un nuevo régimen distinto a la Jamairiya es que debe iniciarse un proceso de negociación.

A Hugo Chávez se le olvida la poca solvencia moral para hablar de paz en una coyuntura donde el mismo se ha deslegitimado y ha llegado con un historial completamente guerrerista y de confrontaciones.

Su papel de mediador en Colombia entre el gobierno y las FARC lo encharcó con la abierta intención de abrirle caminos para la ventaja a la narcoguerrilla y ya todos conocen hasta donde llegó su papel en la crispación de las relaciones con el vecino país.

El rol que jugo durante la crisis de Honduras, por encima de arribar a una solución política, lo desnudó en sus planes de exportar la Revolución Bolivariana a contravía del planteamiento interno del pueblo hondureño.

Esos dos ejemplos, los mas actuales, mas su abierto apoyo al Coronel Gaddafi lo deslegitiman y lo presentan tendenciosamente en la propuesta de mediar hacia la paz y hacia las soluciones pacificas. Realmente todos los mentideros politicos y los analistas internacionales saben de los fines de Hugo Chávez en su intervención en el conflicto libio y todo desemboca en la prolongación hasta el máximo de la permanencia del Coronel Gaddafi en el poder. Y eso tiene su justificación.

Chávez sabe que el ejemplo libio es un referente que va a tener su impacto en la política interna de Venezuela. Con los ejemplos de Túnez y de Egipto y la inestabilidad que se ha colado en las dictaduras del medio oriente, lo que ocurra en Libia va a tener sus efectos en Nicaragua, Cuba y por supuesto en Venezuela.

La caída de Gaddafi tendrá sus repercusiones con los antecedentes de lo que se conoce en el expediente sustanciado para ejecutar las sanciones de la ONU y la comunidad internacional al régimen del Coronel. Pero creo que lo que se conocerá después, hará mayor peso para seguir enfrentando este tipo de regímenes, sobre todo en lo relacionado con la corrupción en la comercialización del petróleo y su contigüidad en la alianza con el trafico internacional de drogas y la exportación del terrorismo.

Cuando se tenga acceso a lo que no se conoce en este momento y sus vinculaciones con el régimen cubano, el nicaragüense y el venezolano, se conseguirá mucha explicación al porque de la solidaridad de Fidel, Ortega y Chávez.

Por lo demás, Chávez sabe que en política se cosecha lo que se siembra y ese es su temor. La violencia que sembró en Venezuela, como producto de calcar exactamente el modelo político de Libia en Venezuela - pensábamos que era de Cuba - con la idea de diluir su permanencia en el poder con aquello del “poder popular” es un modelo perfecto de la  Gran Jamahiriya Árabe Libia Popular Socialista.

¿Hasta donde se reflejará en Venezuela la intensidad del conflicto en Libia? La Sala Situacional de Miraflores le ha ido abriendo el camino de la respuesta a Chávez y la propuesta de la mediación de paz en Trípoli es la mas aproximada a la verdad.

La mediación de Chávez en el conflicto libio con él de protagonista o alguno de sus tarifados del petróleo, es lo mismo que zamuro cuidando carne.