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miércoles, 2 de mayo de 2012

EL ENTERRADOR DE REPUBLICAS


Jose Vicente Rangel acaba de ser designado integrante del Consejo de Estado. El enfermo Presidente de la Republica lo acaba de confirmar en la última cadena donde también anunciaba la presentación y promulgación de la novísima y "consultadisima" Ley Orgánica del Trabajo.

La nominación de JVR como integrante de esta figura constitucional que sirve de órgano de asesoramiento en los temas de alto nivel del estado, da lugar a muchas interpretaciones, sobre todo por el rol de Jotavé durante la Quinta Republica y su papel protagónico durante la Cuarta. José Vicente no es un hombre republicano en el sentido estricto de la calificación pero sabe bastante de republicas.

A Jose Vicente Rangel podemos atribuirle el merito de haber sido el enterrador de la Cuarta Republica. Con el sentido de la oportunidad característico de los personajes de su calaña, supo precisar el momento exacto para asestar el golpe que dio al traste con los esfuerzos construidos después del 23 de enero de 1.958. Sin ningún tipo de escrúpulos para hundir la daga de la coyuntura y con la sangre fría de un asesino en serie, se valió de la Constitución Nacional de 1.961 para traficar con las denuncias.

Derechos humanos inicialmente, formaron parte de su bandera política y comunicacional. Posteriormente la corrupción, montada en las compras militares, hicieron filas en sus diarios trajinares para ir ablandando el terreno que facilitara su camino hacia el poder.

La década de los 80 le puso a tiro su meta política. La corrupción de los mandos militares con el Plan Global de Adquisiciones, generado por la incursión de la Corbeta colombiana Caldas en el Golfo de Venezuela en agosto de 1.987 y el odio político de algunos factores  expresados en sectores académicos, sociales, medios de comunicación, políticos y militares le allanaron finalmente el camino para darle el tiro de gracia a la Constitución Nacional de 1.961.

La calificación de moribunda que le dio Chávez durante su juramentación como Presidente de la República el 2 de febrero de 1.999 fue un decir. El texto fundamental era letra muerta desde la decisión de la Corte Suprema de Justicia de fecha 20 de mayo de 1.993, en la cuál se encontraba méritos para enjuiciar al Presidente Carlos Andrés Pérez. De allí en adelante todo fue velorio, cortejo mortuorio, enterramiento y novenarios para la Carta Magna. 

En todos esos actos lóbregos Jose Vicente ofició de participante sombrío y funesto. Su protagonismo como integrante de Los Notables fue opacado solamente por el odio político arrastrado por Arturo Uslar Pietri desde el 18 de octubre de 1.945.

Visto así el nombramiento de Jose Vicente Rangel en este momento, como integrante del Consejo de Estado, es positivo a los fines de la republica (me refiero a la Sexta). Estoy completamente seguro que su objetivo será ocupar la Presidencia de la Republica, así sea temporalmente y por encima de quien sea.

Un interinato que se prolongue mas allá del 7 de octubre de 2.012, previa concertación con ese sector opositor que ha mantenido sus conversaciones con Jotavé a hurtadillas desde los tiempos de La Viñeta puede favorecer políticamente. 

Es posible que el tema de una nueva fecha para las elecciones, con el argumento transicional de cercar y reducir las posibilidades de la violencia de lado y lado le sobará el ego político a Rangel y le terminará de afinar el olfato político para hacerse potable en los dos sectores cupulares de la 5ta y la 6ta. De allí a cruzar los puentes, todo se reduce a ofrecer cuotas de poder en ministerios. Asi han funcionado las republicas.

JVR medró a la sombra de la moribunda en la 4ta, reinó con la bicha en la 5ta y probablemente va a sobrevivir en la 6ta con la nonata. Tiene el suficiente burdel político para encaramársele a Adán Chávez, Luis Britto García, Elías Jaua y Nicolás Maduro, probables miembros formales del Consejo de Estado.

Lo que no sabemos es como lo va a digerir al final la FAN. Pero ese es otro relato.