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viernes, 28 de diciembre de 2012

HOMBRE DE PAJA

Fig. 1.- La fuerza politica del Ejército y su poder de combate, han sido el fiel de la balanza en las crisis de la republica. El hombre fuerte del regimen y la Revolucion Bolivariana, en la institucion armada es un general vinculado directamente al 4F.

El Almirante Molero Bellavia, actual Ministro del Poder Popular para la Defensa ha estado haciendo méritos revolucionarios con sus últimas declaraciones. Antes de llegar al cargo la construcción de sus laureles revolucionarios fue tan fogosa y dócil, que en los niveles de los cuadros de oficiales superiores y subalternos murmuraban abiertamente del Aljalante (sic).

Las jaladas de Molero no han sido nada menudas. El hombre de mar se ha esforzado en hacerse callos en eso de estirarle las mochilas a su Comandante en Jefe y en sobarle el ego revolucionario a los integrantes de la nomenclatura del PSUV. Y le ha rendido.

Un hombre que se graduó en un número más de salida que de entrada en su promoción de oficiales, no prometía nada de glorias académicas y profesionales en el desarrollo de una carrera normal. Y se fue por un atajo disponiendo abiertamente del refrán que lo ha venido adornando desde que agarró la calle de la opinión pública “más vale jalar bolas en la sombra que escardillas en el sol” ¡Y como lo ha hecho!

Tal como lo ha venido haciendo el Almirante y según sus últimas declaraciones, todo indica que quiere proyectarse en el poder, en el caso de una eventual salida del juego político de su mecenas profesional y Comandante en Jefe.

Esa afirmación de “Ante una eventual ausencia de nuestro Comandante en Jefe, escenario que seguros estamos no va a presentarse, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ya sabe qué hacer, está completamente preparada, en el sentido de continuar, ideológicamente, el camino trazado desde hace 14 años por el líder de la revolución bolivariana” no es precisamente un destello de la inteligencia que ha estado en duda desde siempre y más que un relámpago del talento oceánico lo deja como un hombre de paja. No un hombre hecho pa’jalar, sino como un hombre que actúa por otro, que como hombre de atrás controla y se beneficia del asunto. O como el espantapájaros del Mago de Oz, a quien Dorothy se consiguió en el camino (Así como Hugo al Aljalante…perdón Almirante).

Una crisis política como la que está viviendo el país con la potencial ausencia del escenario político del actual Presidente de la República y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, no va a ser controlada por un espantapájaros sin autorictas en la institución armada, incapaz de asustar a los zamuros de la coyuntura y sin el poder de combate que pueda permitirle roncar a sus adversarios políticos. Cualquier especulación en contrario, es jorungarle el cerebro al ministro, es decir, es paja.

El poder está en el Ejército y estoy hablando del componente. El hombre fuerte de la coyuntura y el fiel de la balanza a partir del mismo momento del discurso de Chávez desprendiéndose del poder, se representó en el actual Comandante General del Ejército.

Lo demás es paja.