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viernes, 25 de octubre de 2013

PARA: UN FANATICO (DE AMBOS BANDOS)

Fig. 1.- En el fanático no cabe el debate común o la búsqueda de la verdad.



La opinión de un fanático tiene un problema geográfico y otro relacionado con la física. El geográfico tiene que ver con la orientación en el espacio, la profundidad, la dimensión  y la precisión de los puntos cardinales (Norte, Sur, Este y Oeste) y el físico con la ley de la gravitación universal, esa que descubrió Isaac Newton echando el carro bajo una matica de manzano.

Una opinión contaminada con el fanatismo nace en el ecuador del cuerpo, el estomago. Las opiniones que se emiten desde y con el buche, tienen la característica de estar cerca y equidistantes del corazón y del culo, y lejos del norte del cuerpo, por allá en el cerebro. Por razones de la ley de la gravedad (9,81 mts/seg2 de aceleración) se alejan del corazón donde residen las pasiones y los afectos, y las cordialidades de la familiaridad, la amistad y la vecindad.

Desde el abdomen, por inercia, en la cinética del intestino delgado en el duodeno llegan convertidas en excrecencias aéreas y gaseosas (flatos) o solidas (plasta) con toda la intensidad del volumen de una gran cagada, afortunadamente lejos y bien al sur del cuerpo.

Así, es imposible que suban convertidas en impulsos eléctricos hasta los dominios de dendritas, axones, y neuronas donde se produce la sinapsis de la razón y el discernimiento después de transformarse en impulsos químicos, es decir, energía.

Mientras las opiniones desciendan en el ascensor del fanatismo, al final será detritus la expresión.

Solo la fuerza (masa por aceleración) de la verdad puede contrarrestar a la de gravedad en llevar la opinión de un fanático a las alturas del cerebro e invertir el sentido habitual de esta, pero para eso se necesita un gran volumen de conocimiento, información, lecturas y sapiencia, pero fundamentalmente humildad para aceptar el limbo de la ignorancia.

Me gustaría leer la opinión de un fanático alguna vez, procedente del cerebro.

Si la ¿inteligencia? de un fanático es residente habitual de los predios situados entre el Cardias y el Píloro allá entre los trópicos de Cáncer y Capricornio de su bajo vientre, es preferible leerle las opiniones que emiten, en un examen de heces.