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martes, 12 de agosto de 2014

EMBARRADOS

Fig. 1.- La irresponsabilidad del liderazgo de la oposición ha venido arrastrando el barro que originaron los polvos de sus errores iniciales en la confrontación con el regimen revolucionario.

No deja de sorprenderse    uno con las declaraciones tendenciosas y muy poco “unitarias” de columnistas, opinadores, dirigentes  y multiborlados en política y otras ciencias sociales abiertamente conservadores y alineados con la línea de AD, PJ y UNT, y en especial con la candidatura de Henrique Capriles Radonski a raíz de la grave crisis que está atravesando el liderazgo de la oposición aguas adentro de la coalición acordada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Resalto que la crisis es del liderazgo de la oposición – nada que ver con los seguidores -  tanto de quienes empujan las decisiones de la MUD, como de quienes adelantan otras estrategias distintas de manera paralela.

Cada día se notan groseramente mas, las costuras de la responsabilidad de la crisis en el liderazgo opositor. Este se aferra escandalosa e inútilmente a una tabla de salvación que depende más de sus miedos y aprensiones a perder los privilegios de los cargos que exteriorizan ilegítimamente y la representatividad de las franquicias en que han convertido sus propias organizaciones políticas, que de conseguir los fines y logros democráticos como la libertad, el estado de derecho y la unidad de la nación.

Cuando se hace un recuento de las metidas de pata del liderazgo opositor desde las ya lejanas elecciones de 1998, que permitieron la victoria del Teniente Coronel Hugo Chávez Frías en las elecciones del 6 de diciembre, uno no termina de sorprenderse del caretablismo con que arrean en sus decisiones los lideres, desde aquellos polvos secundados siempre por la iluminación y centelleante argumentación de los #MojonesDeMonja y sus dispuestos alabarderos dominicales que convierten en barros y lodazales las oportunidades de cambio en el país.

El liderazgo no ha aceptado sus pifias en la definición de la política para enfrentar al régimen durante 15 años. Sus yerros en la determinación de la estrategia tampoco han sido asumidos y mantienen una terca actitud de  continuar dándose cabezazos contra la pared.

Mientras sigamos así nos estamos haciendo merecedores con bastante holgura de los años de ejercicio presidencial de Hugo Chávez y los de ahora de Nicolas Maduro.

¡Ojala no nos toque calarnos directamente a Diosdado cabello en el Palacio de Miraflores!… pero por los vientos de irresponsabilidad de esta oposición parece que sí.

¿Seguiremos embarrados?