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sábado, 4 de octubre de 2014

DECISIONES EN AMBIENTES DE ALTA INCERTIDUMBRE

Fig. 1.- Menos información disponible para tomar decisiones, eleva el nivel de incertidumbre en los entornos.
 
 
Un ambiente de alta incertidumbre es aquel donde las variables más importantes en un proceso de toma de decisiones, no se pueden desarrollar ni gobernar por la ausencia o precariedad de la información relacionada.
Un ejemplo de ambiente de alta incertidumbre es una decisión en combate donde las apreciaciones se hacen generalmente a nivel mental y la reacción es instintiva y en fracciones de segundos. Priva en las decisiones de este ambiente, la experiencia en primer lugar, pero también el manejo panorámico de la situación y la disposición de información previa muy contingente y puntual. Eso es conocimiento y experiencia.
Las decisiones de combate son equivalentes a los procesos de desarrollo de los servicios de seguridad personal y corporativa. Tienen que asumirse en fracciones de segundos y al final debe garantizar la vida, que es la prenda más importante en juego en una crisis de seguridad.
El insumo más importante para abordar una decisión relacionada con seguridad es el vinculado con las informaciones. A menor información disponible mayor probabilidad de tomar decisiones erradas y dispersas. En combate la apreciación más puntual y útil, es la que proporciona el oficial de inteligencia – de allí que en el trabajo de gabinete del estado mayor de coordinación es quien primero expone – la cual concluye en la más probable posibilidad del enemigo, en su efectivo, su composición y su fuerza. Al final todas aquellas dudas que no han podido ser resueltas se transforman en elementos esenciales de información (EEI) que son tareas para los órganos de búsqueda y para que el proceso de apreciación de la situación se vuelva cíclico y permanente.
Con ese panorama bien descrito y precisamente detallado, un comandante transforma un ambiente de alta fluctuación e inseguro, en un pasaje operativo de baja incertidumbre y con el control de la situación operativa  para que pueda tomar decisiones acertadas y viables.
Ese desarrollo anterior es extensible y aplicable a todo género de situaciones de seguridad personal, corporativa y ciudadana en ambientes políticos, económicos y sociales donde la realidad fluctúa y oscila sin posibilidades de proyección.
Ejemplos de situaciones de alta incertidumbre lo son las decisiones empresariales en este momento, las personales, profesionales, familiares y empresariales. Emigrar, casarse, comprar un inmueble, el ejercicio profesional, invertir en un proyecto personal o corporativo,  son un buen ejemplo de realidades de la actual coyuntura que no deben asumirse sin disponer de suficiente información que proyecte sostenidamente sus efectos al menos en el corto plazo y con variables controladas.
Los líderes actuales están sujetos a enfrentar decisiones de baja o alta incertidumbre dependiendo de la información asociada con la que se nutran en su vida personal, familiar, corporativa, institucional y política. La información es la savia que cataliza sus decisiones y la que al final privará en los resultados.
Como la seguridad, nuestras decisiones en cualquier sector y sobre todo en ambientes de alta incertidumbre deben estar acompañadas de información que reduzca los márgenes de riesgo y permita gobernar las variables desprendidas.
Es una buena manera de sentirnos seguros en cualquier contexto.