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domingo, 11 de enero de 2015

MICROCUENTOS I

Fig. 1.- Sabores del alma y olores del espiritu, se desangran en estos 45 minicuentos.

 
 
  1. La mujer de la cornisa, sentada, era una fotografía de la vida. Mientras pedía que la amaran, sonreía.
  2. Presidente, lo buscan militares armados. Atiéndalos desde su hamaca, con sus pantuflas de modo tricolor y Moroline en el pelo.
  3. La melodía, desde el #C140 de la rocola, evocaba un Ricardo Arjona con pose rastafari.
  4. Al fondo, el candil artesanal, resaltaba la belleza que escondía tras la cámara. Era su propia fotografía.
  5. El bolígrafo tembló en la mano y al final en su propio decreto de pena capital, suspiró el EJECUTESE.
  6. Respiró hondo y la midió desde el norte al sur y murió su visión entre los trópicos de su propia anatomía.
  7. Mientras dormía, con la cabeza ladeada, un hilillo de baba hacía de Salto Angel hasta el cuello.
  8. La novela de Marcial Lafuente Estefanía, era su biblia. Su lectura era rutina de cartujos y cetro de monarca.
  9. Era imprecisa la dicción, la oralidad se dispersaba en la emoción y la pasión, pero al final el grafismo era el mismo... ¡ ámame !
  10. El sol hería y no por eso se dejaba de fijar la vista en la fotografía. Era ella con todas sus toxinas anímicas.
  11. La detonación del disparo cruzó el silencio del salón y todos nos encogimos en el frío que sobrevino. Llorábamos.
  12. Volteó buscando ayuda y se estrelló contra la desesperanza. Así exhaló su último aliento.
  13. ¿Donde? Allá donde se amontonan los recuerdos y los sueños inconclusos. Allá esta.
  14. Todos reían, menos el último de la fila. Cuál es su nombre, por favor. Panchito Mandefuá.
  15. Cuando la mentira se deslizó en su boca, yo tenía la verdad encajada en el corazón como una daga. Dolía.
  16. Un elfo abrió la ventana, se asomó y gritó a todo pulmón "Han secuestrado la navidad"
  17. La mujer al lado, había rayado sus pantalones en rojo. Quería silenciar la navidad y frenar el paso del cometa.
  18. A lo lejos se oía, muy tenue "pasaste ayer como brisa fugaz..." de un Héctor Cabrera, en el terciopelo de su voz. Yo dormía
  19. Viviana se asomó y pidió un receso, mientras Don Gato y su pandilla hacían de las suyas con Matute.
  20. Una mala copia de Pedro Navaja. El diente de oro era una caries volcánica a nivel de estalactitas.
  21. «Usted esta arbitraria y abusivamente bella» Bastó y sobró. Fue un misil a la línea de flotación y se rindió.
  22. «Usted abusó, sacó provecho de mi, abusóoo» aun me entra musicalmente por un oído y me sale alevoso por el otro.
  23. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Y… ¿a quién? Un amor se vuelve tóxico. No distingo ON de OFF en el suiche. ¡Que mal ingles!
  24. Fue la mujer de la cornisa. Solo en Vietnam una sonrisa derrite con la piedad de las bromelias. Fue ella.
  25. Solo te permito que el pasado, una bala coja sin remedio, tosa con la gripe del futuro, aliviando el presente.
  26. Se sentó a mi lado y podía oír como el corazón - el mío - galopaba mientras la oía.
  27. Esa nube es un borrón y aquel rayo, con gemido de caja registradora, es la cuenta nueva.
  28. Barítono o no, una voz de coral no pudo asordinar ese te quiero. No quiso acompañarlo el diapasón.
  29. Me gusta verle los pies. Allí reside su tierna naturaleza de codorniz aventurera y pícara. Como toda mujer en la cornisa.
  30. Por favor, a mitad del pasillo, en la sección de los amores, están las flechas color turquesa, son marca Hanói.
  31. Resumen: Se trata de como Mario, con la fugacidad de un tenor enratonado, le dio el SI a la bromelia.
  32. ¿Está el señor Cupido? Si pero no se aceptan devoluciones. Entonces, deme otra igual sin el cencerro tornasol.
  33. ¿Todavía allí? Si, no quiero dejar de ser la mujer en la cornisa. Tengo nauseas.
  34. Amanda ¿y tu acordeón? No ha sonado el vallenato. Se me quedo en Hanói embelesado.
  35. Por allí debe venir Aura, la estilista. Estaba cortando flores en el sauna, con una grapadora.
  36. A Francis, la media panty le canto el himno nacional...y ella lo bailo como champeta. ¡No digo yo!
  37. La novena estrella estaba indecisa. «Lo mejor está por venir» repetía constantemente mientras se cortaba las uñas con un termómetro.
  38. Aleluya mi reina pepiada! No dejaba de carcajearse, mientras desenvolvía un pesado frasco de temores, bien sellado.
  39. La luz estaba prendida. Yo seguí caminando, como quien se rasca con una ramita la espalda.
  40. Déjala rodar. Al fin y al cabo las escamas caben en una tapita de emulsión de Scott, sin el hombre y sin el bacalao.
  41. Bájate de allí. Aquí estoy, asomada en la cornisa del templo de la literatura. Como quien dibuja un unicornio zurdo.
  42. A Irma le dio sarna y ella feliz con su gato de jade, al que le hablaba en arameo por la madrugada.
  43. Mi reina, déjame seguir cortándome el bigote. Aprovecha y me enderezas el frasquito donde guardo el puente. Pon un disco.
  44. Bailando con ella, me di cuenta que un ojo le bailaba hacia la izquierda. No me importó. Su conversación se alineaba conmigo.
  45. Café con leche espumoso y un pancito dulce al frente, lo obligaron a tomar la decisión más importante. Dame otro.