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lunes, 19 de abril de 2010

EL INCA VALERO

La tragedia del Inca Valero es la tragedia de los venezolanos. La imagen del Presidente Hugo Chávez haciendo amagos de intercambiar golpes ante las cámaras de televisión en el Alo Presidente, con el fallecido boxeador es el día a día político de la Republica Bolivariana de Venezuela. Los venezolanos diariamente intercambiamos golpes con el Presidente.

Ni hablar de la entrevista a todo trapo que le dio a José Vicente Rangel en su programa dominical de televisión donde lo elevó a niveles de ejemplo y de representatividad de la Venezuela actual ante el mundo.

No es el ánimo de esta crónica, hacer leña del árbol caído; sobre todo cuando ese árbol era un emblema de la revolución roja rojita, en la línea oficial del régimen de reivindicar los laureles boxísticos de Edwin Valero como propios de un gobierno y un régimen que se ha levantado a fuerza de golpes, de heridas, de violaciones a los derechos y de ataques a los más débiles, tal cual como lo fue la vida personal del Inca, fuera de los ensogados. Ni siquiera hacer una defensa de nada del drama absurdo de las palizas a la mamá, la esposa, las amenazas a la policía y los periodistas que cubrían sus habituales escándalos públicos.

Se trata de hacer una valoración objetiva del caso del Inca a la luz de la realidad política del país. Edwin Valero fue una consecuencia del drama político que están viviendo los venezolanos en estos últimos once años de Revolución Bolivariana y Socialismo del siglo XXI.

No fue su culpa, pudiéramos decir en descargo de las responsabilidades que habitualmente se le alivian a los muertos – por aquello de que todos los difuntos en su urna son buenos – pero la justicia, con todo el peso que pudiera inducirse de sus responsabilidades que están a la vista, debe cargar sobremanera para sentar un precedente que se lleve por delante a más de uno en el caso del expediente de Edwin Valero suicidado y de su esposa asesinada.

Dinero y poder en las manos menos indicadas son un gran riesgo. Esos elementos siempre han estado en la mano de nuestros boxeadores bendecidos por la victoria. La historia pugilística del país tiene referentes bien abultados y el peor de ellos es el de Vicente Paul Rondón, el espigado boxeador de Rio Chico que murió en la indigencia y la locura de su propio desenfreno de alcohol y drogas.

¡La bendición a Foster y que me traigan a mi mamá! Resumió al final su trayectoria deportiva y la experiencia de su vida fuera de los cuadriláteros en las palizas que le daba a la autora de sus días.

El Inca fue el emblema deportivo de la Revolución Bolivariana y del Socialismo del siglo XXI después del fo político que lanzaron Oswaldo Guillen, Maglio Ordoñez y otros atletas que se embelesaron inicialmente con el régimen y los silbidos amorosos que se lanzaban desde Miraflores por la via de Hugo.

El Inca calzaba perfecto con la hechura del hombre nuevo revolucionario y podía convertirse en una referencia dentro de los depauperados y desdentados que escalaban dentro del régimen. Más allá del tatuaje de la cara presidencial en el pecho con la bandera tricolor de 8 estrellas, las actitudes públicas y su desparpajo para continuar admirando al Teniente Coronel Presidente y su revolución, lo hicieron uno de los pocos atletas profesionales forrado de dólares que aún se animaba a corear los supuestos logros revolucionarios.

El Inca boxeador era el Chávez político, mas allá del parecido físico, se trataba de reivindicar el surgimiento de un pobre y las oportunidades que le había abierto la revolución para tener acceso al dinero y al poder. Chávez era Valero y hacia allá debían de orientarse las inducciones de la enorme maquinaria de propaganda del régimen. De allí la aparición del campeón mundial con su orgullosa faja en el programa de televisión presidencial en cadena y la posterior aparición en el programa de José Vicente Rangel en Televen. Mejor mercadeo de la imagen del hombre nuevo revolucionario, por los dos hombres mas poderosos del régimen, imposible.

Los excesos vinieron posteriormente. Como con Hugo, Edwin no vio los límites, ni respetó los convencionalismos, ni las normas, todo lo solucionó a fuerza de billetes y el poder que estos daban. Los valores y los principios, esos paredones que se levantan en el hogar, en la escuela, en las relaciones con las amistades, en la universidad y que sirven de canales para permitir la convivencia en la sociedad y ajustado a las normas; fueron débiles y bajitos, y si a ello le agregas el abrazo del poder con la fuerza de la televisión – Hugo en Alo Presidente y Jose Vicente en Jose Vicente hoy – lo que venía era por añadidura. De allí a pedir "Que me traigan a mi mamá y la Bendición a Foster" era un solo pase de cocaína.

Si a ese contexto le agregas las honrosas distinciones de "Héroes Revolucionarios" a los homicidas del Puente del Llaguno, voceadas con toda la parafernalia oficial, la carta al Camarada Carlos Ilich Ramírez Sánchez (a) El Chacal, la estatua de Manuel Marulanda (a) Tirofijo en el 23 de Enero, el minuto de silencio para (a) Raúl Reyes en pleno Consejo de Ministros, la obsesiva elevación a nivel de santidad al fusilador del Escambray Ernesto Che Guevara, el anunciado busto de Fidel Castro en pleno centro de Caracas, la solicitud de beligerancia a la narcoguerrilla de las FARC, las vinculaciones oficiales con estados forajidos, la indiferencia de las damas del cortejo revolucionario (Fiscal, Defensora, TSJ, AN, etc.) ante los miles de muertos por la inseguridad en once años de revolución; imagínense ustedes que limitaciones morales y legales pudiera imponerse el Inca Valero a la hora de tener una trona de niveles siderales en una discusión intensa con su esposa.

Las barandas morales de Edwin Valero se las desmontaron Hugo Chávez y José Vicente Rangel, ambos con un prontuario sobre los hombros. Aquel con las muertes del 4 de febrero de 1.992 y las del 11 de abril de 2.002 y este con su homicida vinculación encubierta en los diez años de la fallida experiencia de la guerrilla de los años sesenta. Lo demás lo hizo la ignorancia del Inca, el contexto político del país y la podredumbre social que ha venido incubándose desde la Republica Bolivariana de Venezuela en la sociedad y en la nación en general. De allí al homicidio, es decir a sentir que el poder del dinero le permitía disponer de la vida de los demás, era un paso que desafortunadamente para su esposa lo dio la madrugada del 19 de abril de 2.010 en un hotel de Valencia en la antesala de la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia.

¿Es la tragedia del Inca Valero la de todos los venezolanos? ¡Por supuesto! El régimen ha demostrado en once años su incapacidad para hacer una justa distribución de la riqueza y para generar bienestar a todos los venezolanos sin hacer algún tipo de distinción. Vivimos en una permanente guerra contra un imperio, contra los colombianos, contra los pitiyanquis, contra los escuálidos y alentamos desde las mismas esferas de poder la desunión de los venezolanos. Pero además hemos sido incapaces de conseguir y construir alternativas viables para solucionar entre todos el grave problema político que nos acosa y hostiga a fuerza de golpes, de violencia y de muertes cada día.

Lo peor es que la solución a este drama va a pasar por muchos Inca Valero, que a fuerza de dinero se han levantado de la nada en la Revolución Bolivariana, a través de una política planificada y alentada desde el alto gobierno.

¡Ojala que la incapacidad de los factores democráticos que adversan al Socialismo del siglo XXI, demostrada en la articulación de una alternativa viable en estos últimos tiempos, se levante por encima de esta experiencia dramática del boxeador Edwin "Inca" Valero, uno de los logros de la Revolución Bolivariana.

sábado, 17 de abril de 2010

EL VECTOR DE LOS NI NI

La construcción de la Unidad Perfecta dentro de las fuerzas democráticas que adversan al presidente Hugo Chávez y su régimen totalitario, demanda de cada uno de los actores participantes mucha actitud hacia los objetivos establecidos. Mientras no sea así, los esfuerzos de la articulación y estructuración de las distintas fuerzas que convergen hacia la recuperación de la democracia, la libertad, la paz, los fueros constitucionales y la unidad de la nación; se dispersaran y perderán en el vacío.

La sinergia es fundamental en este momento político. La presencia protagónica de los vecinos, los productores, los comerciantes, los estudiantes, los consejos comunales, las ONGs, los trabajadores, los empresarios, los intelectuales, los periodistas, los medios de comunicación social, los artesanos, los profesionales, las mujeres, los campesinos y los partidos políticos demanda una visión que oriente todos estos esfuerzos en una sola dirección. Solo así, se generaría la sinergia correspondiente para provocar la presión que se requiere el 26 de septiembre de 2.010. Solo así las fuerzas democráticas actuarían como un vector, con fuerza política y dirección estratégica hacia la victoria.

Pero además, ese vector de la coalición democrática, per se, se convertiría en un elemento de presión antes, durante y después del evento electoral y de allí deriva su gran potencia.

La voluntad, el entusiasmo y el interés de todos estos actores son algunos de los indicativos mas a la mano, para resaltar la gran oportunidad que está a la mano de la dirigencia de los partidos políticos y el liderazgo de aquellos sectores, para la construcción de la Unidad Perfecta.

Los últimos numeritos de las encuestas realizadas por las empresas más importantes del país, reflejan un alto porcentaje de venezolanos no alineados ni identificados con el sector oficial ni con la oposición.

Los llamados Ni-Ni se han convertido en el filón político más importante y el atractivo electoral llamado a capitalizar el mensaje de las campañas. Estos números se alimentan en prioridad de sectores del gobierno que se han desplazado, frustrados por el incumplimiento de las promesas y la gran incapacidad demostrada por el régimen en el combate a la inseguridad, la corrupción, la pésima gerencia de los servicios públicos y el carácter autocrático y militarista que ha tomado el gobierno en estos últimos años.

Los Ni-Ni son la demostración más perfecta de la construcción de la unidad…perfecta. En los Ni-Ni se amalgama toda suerte de sectores del país; trabajadores, vecinos, empresarios, estudiantes, consejos comunales, mujeres, comerciantes, intelectuales, ONGs, productores, periodistas, medios de comunicación social y hasta partidos políticos, nucleados en torno al descontento con la incapacidad del gobierno, pero también distantes de los errores garrafales que ha venido caracterizando en estos últimos once años, a la oposición.

En los Ni-Ni hay fuerza en el descontento por la dirección que lleva el país en los años de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del siglo XXI, fuerza en la rabia atesorada por la ineficiencia en el control de la inseguridad por parte del gobierno, fuerza en la irritación por observar la impunidad en el combate a la corrupción desatada en la boliburguesia, fuerza en la indignación en el día a día de sufrir con impotencia la ineficiente gestión de los servicios públicos (especialmente agua y luz); todos estos arrebatos son direccionados hacia el gobierno, pero además con la misma intensidad, el berrinche y la furia se dirigen hacia la oposición cuando observan con estupor la ausencia de un liderazgo de referencia, la nulidad en las políticas y la incompetencia en el diseño de la estrategia de la coyuntura, y sobre todo la presentación de un proyecto de país, por parte de los sectores adversos al presidente y su régimen, que se empeñan con cada oportunidad electoral, en repetir los mismos errores de eventos anteriores.

En los Ni-Ni hay fuerza, pero no hay ninguna dirección, es una potencia anclada en la espera de un mensaje que pueda capitalizarse en el poder que representan en este momento, de un liderazgo que los represente en el futuro y allí reside su importancia.

En términos de las oportunidades, la primera opción la tienen las fuerzas democráticas opuestas al régimen de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del siglo XXI. Esa oportunidad se construye con un mensaje capaz de atesorar la esperanza de todos los sectores, pero que además el vehículo a través del cual llegue a ellos, sea en la renovación del liderazgo que levante las líneas gruesas de la política del futuro del país y la definición de una estrategia de la coyuntura, lo suficientemente viable para el diseño de una victoria arrolladora. Si a ello le agregamos la presentación de un proyecto de país, lo suficientemente inclusivo para garantizar la unidad de la nación y la recuperación de los valores de la democracia civilista como la paz, la libertad, la independencia, la soberanía, el respeto a los derechos humanos; entonces allí están las condiciones para materializar la Unidad Perfecta dentro de la coalición democrática.

Ni-Ni, mensaje, liderazgo, políticas, estrategia, proyecto de país, candidatos; allí están las claves para la construcción de la unidad perfecta. La capacidad del actual liderazgo, ubicado en la acera de enfrente al Presidente Hugo Chávez, la Revolución Bolivariana y el Socialismo del siglo XXI reside en armar un buen rompecabezas, en armonizar todas esas piezas y sincronizarlas con todos los sectores involucrados para que estos se sientan representados e identificados con las actividades que se implementaran antes, durante y después del evento electoral del 26 de septiembre de 2.010.

Las elecciones para seleccionar el plantel de diputados de la legislatura del año 2.010 – 2.015 representan un gran reto para la coalición democrática, un desafío que se inicia con la presentación buenos candidatos, capaces de motivar el vasto sector de los Ni-Ni que espera aun un mensaje lo suficientemente atractivo que los movilice y active política y electoralmente antes, durante y después del 26 de septiembre de 2.010, pero que además los conecte con los candidatos y la agenda legislativa, que formara parte del proyecto de pais.

En la medida que la fuerza represada en los Ni-Ni se direccione hacia el proceso de recuperación de los fueros constitucionales y democráticos, en esa misma intensidad la fuerza de la coalición democrática tendrá capacidad de ejercer presión para garantizar la victoria del 26 de septiembre de 2.010.

Esa debe ser la actitud de la actual dirigencia de la coalición democrática en el proceso de la construcción de la Unidad Perfecta.

 

Caracas, 17 de abril de 2.010

martes, 13 de abril de 2010

11A

Próximo como está, un nuevo aniversario del 11 de abril de 2.002, es bueno hacer una mención desde la óptica de los 8 años transcurridos desde esa jornada cívico-militar.

Realmente ha sido mucha la literatura surgida a la luz de las interpretaciones periodísticas, las entrevistas en medios a algunos protagonistas, las declaraciones televisadas ante la comisión designada por la Asamblea Nacional y otros buenos libros que han tratado de recoger la verdad de los acontecimientos que se desencadenaron en la tarde de ese jueves y concluyeron en horas de la madrugada del 12, cuando el Alto Mando Militar, por la vía del Inspector General de la Fuerza Armada Nacional, el General en Jefe Lucas Rincón anuncio al país que la institución armada le había solicitado la renuncia al señor presidente… "la cual acepto".

Más allá de las versiones y sin el ánimo de desmentir nada de lo que ha corrido ante la opinión pública sobre esa memorable fecha, lo válido en este momento es cotizar la fuerza de un acontecimiento cívico y militar que colocó fuera del poder al Teniente Coronel presidente y que mas allá de eso se potencia en la más grande alternativa de presión para forzar el retorno de los fueros constitucionales y democráticos de la republica, en una coyuntura política como la actual.

No en vano, el temor más representativo del régimen de la Revolución Bolivariana y del Socialismo del siglo XXI es aquel que materializa a la gente en la calle, reclamando sus derechos conculcados y haciendo expresión de la Constitución Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela.

En 8 años, los venezolanos hemos vivido la experiencia de tramontar tres referenda importantes para la vida política del país y otros ejercicios de naturaleza electoral que han servido de aportes cívicos y manifestaciones constitucionales para los venezolanos.

El primero, realizado el 15 de agosto de 2.004, cargó con la esperanza mayoritaria de los demócratas de revocarle el mandato presidencial a Hugo Chávez; la desafortunada gestión de liderazgo de aquella oportunidad dio al traste con la voluntad, el entusiasmo y el interés que se arrastró desde los días de la calle del 11 de abril de 2.002. El anuncio de Francisco Carrasquero en la madrugada del 16 de agosto, con los resultados contrarios, se llevó con la decepción, la sorpresa y la tristeza un despecho de frustración endosable completamente al liderazgo de la Coordinadora Democrática.

En diciembre de 2.005, para el proceso de las elecciones parlamentarias, la estrategia de La Abstención, que inicialmente contó con el aval, el entusiasmo y la aprobación de la mayoría; no dispuso de otra complementaria que soportara y animara el activismo y la movilización de calle. Después de haber matado el tigre se le tuvo miedo al cuero. Otro error estratégico endosable al liderazgo de aquella oportunidad…que por cierto sigue siendo el mismo de estos tiempos.

Un año después en diciembre de 2.006, las elecciones presidenciales ratificaron en la presidencia, para un nuevo mandato constitucional hasta el 2.012 a Hugo Chávez. Por segunda vez, la posibilidad de desalojar de Miraflores al Teniente Coronel presidente se deslizó entre una pésima campaña electoral, un candidato con limitaciones en la conexión con el electorado y un liderazgo político sin credibilidad. El mensaje no llegó al pueblo y nuevamente la frustración y el desaliento arrinconaron a la inmensa mayoría de los venezolanos.

En mayo de 2.007, un error táctico del gobierno, con el cierre de Radio Caracas Televisión activó el movimiento estudiantil en todo el país y arrinconó a las fuerzas del orden; el régimen para eclipsar la coyuntura política de la calle y para evitar la reedición de un nuevo 11 de abril de 2.002, planteó una decisión estratégica con una reforma constitucional a través de 69 artículos de la Carta Magna. El 2 de diciembre de 2.007, en horas de la noche, después de un forcejeo comunicacional y la presión abierta de la Fuerza Armada Nacional el primer mandatario aceptó "la victoria pírrica y de mierda" de las fuerzas democráticas. La derrota electoral referendaria le permitió a Hugo Chávez abrir la espita de la presión de la calle e impedir un revolcón cívico y militar como el de aquella tarde de un jueves de abril de 2.002, cuando estuvo fuera del poder por 36 horas. Todo no paso más allá de unos nudillos raspados e hinchados de dolor contenido y una pared manchada de piel presidencial sanguinolenta. El poder se mantenía aún.

El 23 de noviembre de 2.008, en las elecciones regionales, le permitió a las fuerzas democráticas alcanzar algunos espacios importantes a nivel de gobernaciones y alcaldías. El régimen aun se resentía de la derrota referendaria de diciembre de 2.007 y decide contraatacar el 15 de febrero de 2.009. La propuesta de la enmienda constitucional mediante la cual se modificaba el artículo 230 de la Constitución Nacional para garantizarle al presidente la reelección vitalicia era una respuesta a las victorias opositoras de diciembre de 2.007 y noviembre de 2.008. El liderazgo de oposición no tuvo las respuestas pertinentes, oportunas, necesarias y proporcionales y el descalabro en los resultados referendarios de esa ocasión, generaron el desconcierto y la frustración nuevamente en las fuerzas democráticas. La posibilidad de reeditar un 11 de abril de 2.002, nuevamente era enterrada por el régimen.

Leídas así, todas las experiencias electorales, democráticas, constitucionales y pacificas; surgidas posteriormente a los eventos del 11 de abril de 2.002; se han constituido en unos importantes referentes para la construcción de una solida alternativa de cara a la experiencia próxima; las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre de 2.010.

En el entendido que en este momento, existen razones de sobra para contraponer y equilibrar al Ejecutivo en una futura Asamblea Nacional; indicativos como los altos niveles de inseguridad, el alto costo de la vida, el bajo poder adquisitivo de los venezolanos, la ineficiencia en la gerencia de servicios públicos tan importantes como el agua y la electricidad, la corrupción generalizada, el aislamiento internacional del gobierno bolivariano; y las señales de conexión con gobiernos forajidos y el terrorismo internacional; alcanzar una importante cuota en la Asamblea Nacional debe ser una meta para todas las fuerzas democráticas del país.

Hay voluntad, entusiasmo e interés en todos los venezolanos, para participar en el venidero proceso electoral; de hecho se percibe como mayores interesados a los sectores oficiales, para que el control hacia lo interno del régimen opere eficientemente.

Pero además, la posibilidad de que Hugo Chávez y su claque revolucionaria deban rendir cuentas a la Constitución Nacional, a la republica, a la nación y a la sociedad en general abre una inmensa contingencia a que los eventos posteriores al ejercicio electoral del referéndum aprobatorio de la reforma, en la noche del 2 de diciembre de 2.007, se reediten; de allí el porqué Hugo Chávez ha convertido en una cantaleta aquello de "si ganan la Asamblea Nacional vienen por mi".

De allí la importancia de recordar los eventos del 11 de abril de 2.002, la fuerza de la gente en la calle, la presión en Miraflores y los pronunciamientos militares que concluyeron en la breve salida de Hugo Chávez del poder. Esa es la enseñanza más importante de la tarde de ese jueves.

Ojalá que la noche del 26 de septiembre de 2.010, todo no pase más allá de unos nudillos presidenciales raspados por una pared e hinchados de dolor físico e impotencia política; y esa jornada electoral no se convierta en un nuevo 11 de abril de 2.002.

 

jueves, 1 de abril de 2010

CARTA A LA MUD - GUARICO

Ciudadanos:

  1. Máximo Blanco
  2. Ezequiel Rojas
  3. Carlos Prosperi
  4. Nicolás Sosa
  5. Alfredo Flores
  6. Ricardo Tinoco
  7. Douglas González
  8. Oscar Márquez
  9. Virgilio Giunta
  10. Baudilio Reinoso
  11. Juan Shewat
  12. Alfonso Bracho
  13. Luis Márquez
  14. Alberto González

     

Zaraza, 31 de marzo de 2.010

 

He tenido la oportunidad de leer, por vías oficiosas de la web, la minuta de la reunión realizada por la Mesa Unitaria Democrática del estado Guárico, el pasado 24 de marzo del corriente; y sobre ese particular me asaltan algunas dudas, especialmente algunas que derivan del respeto y la consideración a que nos debemos todos los que participamos en un ente que tiene representación local, regional y nacional. Me refiero, por supuesto a la Mesa Unitaria Democrática.

Los precandidatos suscribimos un compromiso de respeto a las decisiones que apunten a la selección de una candidatura de Unidad y Consenso en los circuitos. Ese compromiso es reciproco en todos los tenores e interioridades para el proceso de la selección. Se debe respetar la decisión regional, pero también se deben respetar y considerar las posiciones locales, los planteamientos sectoriales, las sugerencias individuales y fundamentalmente deben respetarse las posiciones de los precandidatos en los aspectos que se consideren pertinentes para evaluar y considerar para la decisión definitiva.

Para que haya ese respeto que estoy exigiendo, siento que deberían de oírse esos sectores e individualidades de una manera democrática a fin de que el consenso opere de la manera menos traumática para una decisión que favorecerá a uno, pero que al final debe favorecer a todos; porque todos debemos identificarnos con esa decisión.

La primera pregunta es ¿Por qué se abordan reuniones para tomar decisiones sin haber oído los sectores e individualidades internas de las localidades, los partidos políticos municipales, los vecinos, los estudiantes, los comerciantes, los medios, los productores y el ente más importante…la Mesa Unitaria Democrática de cada municipio?

Los precandidatos del Circuito numero 2, excepción del precandidato Baudilio Reinoso (Salomón Gómez, Alberto González, Luis Enrique Medina y el suscrito) hemos venido sosteniendo reuniones privadas a fin de negociar una salida política viable en torno a la candidatura de la circunscripción. El pasado fin de semana, con la participación de las MUD de Zaraza y Tucupido se realizó otra reunión bien productiva en la sede de Agrodiza de Zaraza y como consecuencia de la misma, se elaboró un documento donde se emplaza a la MUD regional a considerar y respetar los planteamientos surgidos desde la base municipal, la inquietud que también deriva es ¿Qué papel entonces van a jugar las mesas municipales, si se les obvia regionalmente en su recomendaciones?

Los precandidatos tenemos con la MUD regional una relación de respeto, esta debe ser reciproca; de hecho se ha firmado un compromiso mediante el cual nosotros hemos acordado aceptar las decisiones; pero se asume que estas decisiones tendrán el soporte político coyuntural y estarán sustentadas por las exposiciones de las mesas locales y todos los sectores democráticos que puedan aportar una opción para convertir nuestras candidaturas en una formula de victoria; pero fundamentalmente luego de haber oído las exposiciones de los precandidatos. ¿Tendrán los precandidatos la oportunidad de exponer ante la MUD regional, al menos su agenda legislativa?

Hay otras valoraciones que debo señalar y que forman parte de las dudas razonables que pueden poner en entredicho cualquier decisión sobre la candidatura del consenso y la unidad; y esto lo sostengo como parte de una candidatura que es independiente con el apoyo de algunas organizaciones políticas; el consenso entraña la unanimidad, esta significa que todos los factores que hacen vida en la MUD regional deben apoyar cualquier decisión sobre candidaturas, sin algún tipo de disenso…en consecuencia es válido que para las decisiones, siempre y cuando haya presencia de los partidos grandes (esto es relativo) la decisión será legal; como contrapartida cuando estos estén ausentes la decisión será ilegal según un reglamento que no toma en cuenta a los independientes, a los abstencionistas, a quienes no se identifican con partido alguno o a quienes simplemente están esperando una señal de los factores democráticos para ir a votar por esa fórmula. ¿Cómo quedamos entonces, en términos de legalidad e ilegitimidad en las decisiones para las candidaturas unitarias?

Sobre la base de este ultimo planteamiento, entonces ¿porque no valorar la realización de elecciones primarias en los circuitos complejos para tomar las decisiones? Y por supuesto, si hay alguna duda en torno al consenso ¿Cuál es el problema para que las listas también sean evaluadas a través de la realización de elecciones primarias?

Las decisiones por consenso son las más subjetivas y las mas pasionales, sus argumentos deben de ser lo suficientemente contundentes para desmontar los razonamientos de los otros; de allí la necesidad de que el dialogo se aborde hasta todos los sectores, que todos los factores democráticos se sientan identificados y oídos, pero que además se expida la contundencia argumental que pueda impedir las motivaciones para el disenso y las fracturas, tan innecesarios en momentos donde la integración es uno de los factores fundamentales para poder convertir en una alternativa de victoria, una candidatura democrática.

Aliento a tomar en consideración estas humildes sugerencias, ratifico mi compromiso con la UNIDAD; pero aspiro que las decisiones que se vayan a plantear en el seno de la MUD regional sean sobre la base del respeto a los Precandidatos, a todos los sectores de la vida local y regional (Estudiantes, vecinos, productores, partidos políticos, comerciantes, medios, comunicadores, etc.) y en particular las mesas municipales.

El compromiso de respeto, suscrito por los precandidatos, entraña también un respeto a las localidades, a los guariqueños y a los venezolanos. Creo que podemos hacer un esfuerzo para que el respeto sea la bandera de todas las decisiones.

Con un cordial saludo

 

ANTONIO GUEVARA

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