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miércoles, 29 de diciembre de 2010

EL CID Y CAP

El Cid

¿En qué momento los restos mortales de una persona se convierten en un asunto de estado y de unidad nacional? La pregunta es por la polémica legal desatada entre las familias Pérez-Rodríguez y Pérez -Matos por el lugar del sepelio del ex presidente Carlos Andrés Pérez.

Hay un momento en que los dolores familiares se repliegan ante el dolor de la nación. Creo que la tragedia venezolana va más allá de la tragedia familiar de ambas familias.

Los venezolanos necesitamos en este momento emblemas y referentes que unan la lucha política que trascienda a los partidos.

La muerte de Carlos Andrés Pérez representa en este momento un buen punto alrededor del cual, la mayoría de los venezolanos que está ubicado en la acera del frente de este gobierno, puede nuclearse y servir de soporte a un gran concepto de lucha y de resistencia. Su vida fue así, porque no encarnarlo en la muerte; y sobre todo cuando esta ocurre en un gran momento de la vida nacional que se proyecta hacia la muerte de la nación.

No se trata del dolor familiar, de la tragedia social ni del trauma organizacional a su partido Acción Democrática. En un momento de alarma en el cuerpo social, de fractura hacia la unidad familiar propiciada por el régimen de Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana, de crisis en la republica; los restos mortales de CARLOS ANDRES PEREZ pueden ganar una nueva batalla en la lucha para la restitución de la paz, la libertad, la democracia y el valor de la Constitución Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela.

No se trata de subir a CAP a un caballo y forzarlo en su espada desde la cima de una colina para obligar a la huida de los villanos, como lo hizo en su tiempo Rodrigo Díaz de Vivar (El Cid Campeador). Es el retorno de los referentes de lucha contra las dictaduras, contra el oprobio, el vasallaje y el escarnio que se representa en este gobierno y que tanto necesitan los venezolanos que no están de acuerdo con las continuas violaciones a la constitución por parte de Hugo Chávez y su claque revolucionaria.

Ante el dolor de la patria, ambas familias deben ceder sus espacios para el dolor de Venezuela.

¿Vale la pena subir los restos mortales de CAP al caballo blanco del escudo nacional de Venezuela y ceñirlo con las armas de la Constitución Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela para que libre su última batalla por la democracia y la libertad contra los moros rojos rojitos?

¡La nación bien lo merece!

sábado, 25 de diciembre de 2010

LA MUERTE DE CAP

CAP

El fallecimiento de Carlos Andrés Pérez debería de ser el punto de encuentro de todos los venezolanos. Demostró haber sido un demócrata a carta cabal, el funcionamiento de la institucionalidad de la Cuarta Republica lo defenestro políticamente y el tiempo se ha encargado de reivindicarlo. Principalmente el actual régimen de Hugo Chávez Frías y la Revolución Bolivariana, y el del extinto Presidente Rafael Caldera, han abierto caminos para ubicar a CAP en una posición institucional distinta a la de hace 20 años. Pienso que debería ser velado y enterrado en el país, los miembros de su Casa Militar rendirle los honores correspondientes y todo el país político hacer una manifestación publica por la muerte de un hombre que mereció un destino político mejor, en vida.

En este momento de orfandad de liderazgo y de ausencia de referentes de actuación ante la dictadura de Hugo Chávez, la muerte de CAP debe ser el inicio de la nueva vida democrática de la Republica y de la nación.

La actual coyuntura nos pone a todos a dejar de lado las parcelas y los colores y alentar la verdadera unidad nacional.

Este es un buen momento para construir la unidad de todos y el modelo de resistencia para preservar los restos de Venezuela.

Paz a los restos de Carlos Andrés Pérez, un hombre que en vida le hizo la guerra a las dictaduras.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Jose Feliciano - Feliz Navidad

CHUCHO Y HUGO

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Chucho Melean es un hombre de negocios y un prospero empresario. No es político. Su comportamiento en los eventos que se iniciaron con la expropiación de las 47 fincas en el sur del lago de Maracaibo, lo convirtieron en fracción de segundos en el hombre de la coyuntura para la oposición política.

En ningún momento se oyó a Chucho Melean hacer algún comentario de naturaleza política ni hacer algún pronunciamiento a favor o en contra del régimen. Como hombre de empresa y responsable de un negocio se limito a defender su propiedad.

Los medios en general y en particular en la web 2.0 (Facebook, Twitter, SMS, blogs, etc.) convirtieron al señor Melean en una referencia política cuando se filtró a la opinión pública la posición de la defensa de su propiedad. Eso lo elevó a niveles de popularidad y heroicidad dentro de la oposición al régimen. Chucho era el hombre que necesitaba la disidencia para encabezar el liderazgo político y enfrentar al régimen.

Lo que ocurrió posteriormente, también en la línea de un hombre de negocios, es que el señor Melean acepto una propuesta del gobierno, que le pareció aceptable y eso no es censurable en un empresario. El señor Melean no es político. Simplemente se montó sobre una coyuntura política para hacer un tremendo negocio con el gobierno, y al final en una relación ganar-ganar ambos (Chucho y Hugo) obtuvieron lo que aspiraban. Eso en teoría de juegos se llama juego de suma variable.

Hugo desmontó un vector que podía convertírsele en un foco de perturbación para la estabilidad del gobierno y Chucho materializó su exigencia como hombre de negocios. Ambos ganaron. No hay garantía de que el sur del lago no se convierta en un desencadenante de la crisis política, así como no la hay para que el gobierno le pague a Chucho su aspiración. Pero, ambos, en la mesa salieron conformes.

En menos de 72 horas el señor Melean fue desmontado del pedestal y paso de héroe a villano. Eso tiene una explicación.

Cuando el señor Melean exterioriza “De aquí me sacaran muerto y yo disparare el primer tiro” lo está haciendo como empresario y hombre de negocios con coraje, firmeza, consecuencia y resistencia en la defensa de sus propiedades. Así ha sido la tradición y la historia del ejercicio empresarial en esa zona del sur del lago y esa postura obligo al régimen a negociar con Chucho Melean. Lo demás fue el desenvolvimiento de una reunión de negocios entre Chucho y Hugo.

Al menos el señor Melean fue sincero y abierto cuando dijo a la opinión pública que si había una buena negociación él entregaba la tierra. Eso fue público.

Un hombre de negocios, que se sentó en una mesa a hacer negocios públicamente con el gobierno, la posición que debe asumir es la de…un hombre de negocios. Insistimos, el señor Melean no es político.

Dicen que el dinero no tiene corazón, sino que lo diga la conducta política de estos últimos doce años.

¿Desde cuándo venimos oyendo, en estos últimos doce años en los mentideros políticos, de líderes opositores que negocian abiertamente contratos del gobierno a cambio de posturas políticas?

¿Que diferencia a la actitud de Chucho Melean con la de Gustavo Cisneros en el año 2.004? cuando cambió en 180 grados la línea editorial de Venevisión para asumir una postura “equilibrada” en la coyuntura política ¡Ninguna¡ Ambos asumieron esa negociación, prácticamente de manera pública.

¿Es distinta la posición de Chucho a la de Mezerhane y Zuloaga (Empresarios ambos) cuando hicieron aquella jugada con el gobierno para sacar del juego de Globovision a Alberto Federico Ravell? Yo creo que no hay diferencia, lo que marco contraste fue el criterio encubierto de la negociación. Pero eso no es censurable, son empresarios que atienden sus negocios tratando de sacar el mejor partido posible en una negociación.

Mientras tanto, en los sectores democráticos siguen a la búsqueda de políticos que asuman con desprendimiento de la visión empresarial, las tareas de liderazgo y los riesgos que son inherentes al ejercicio de encausar la resistencia al régimen.

Es difícil pedirle a un empresario que asuma comportamiento de político, cuando toda su trayectoria ha sido completamente empresarial. Lo reprochable es cuando los empresarios asumen conductas políticas para conseguir sus fines empresariales y dejan en la estacada a la masa que ha depositado sus esperanzas políticas de la coyuntura.

Censurable es cuando los políticos se meten a empresarios y de manera encubierta negocian con el régimen el mantenimiento del statu quo.

Lo que se evidencia con estos eventos en el sur del Lago de Maracaibo y este comportamiento de la masa opositora es la orfandad en materia de liderazgo y la ausencia de una dirigencia que se articule en el perfil de la coyuntura de acuerdo a las exigencias de la crisis política. Coraje, firmeza, consecuencia y resistencia al tenor de la respuesta que se le debe dar al gobierno y al régimen de acuerdo a la necesidad, la proporción, la oportunidad y la conveniencia son las guías para el liderazgo de la ocasión.

Los factores mayoritarios de la oposición estamos a la búsqueda de un liderazgo político que sea capaz de enfrentar a Hugo en todos los terrenos y que asuma los riesgos que son inherentes al ejercicio de liderazgo (Cárcel y muerte).

Hemos tenido políticos con comportamientos de empresarios que han sido incapaces de asumir con coraje, resistencia, firmeza y consecuencia la tarea de llevar a la nación a los fueros de la democracia y la libertad. En ellos ha privado más el Código de Comercio que la Constitución Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela.

Hasta el momento las libertades empresariales han prelado por encima de las libertades políticas.

La empresa personal ha tenido prioridad ante las necesidades de todo el colectivo que se resume en la Republica Bolivariana de Venezuela.

Vamos a continuar esperando un político que diga a los cuatro vientos “De aquí me sacaran muerto y yo disparare el primer tiro”

domingo, 19 de diciembre de 2010

LA CAIDA

laCaida

En 1.928, en plena dictadura del general Juan Vicente Gómez y en la celebración de la Semana del Estudiante que se había organizado durante el carnaval de ese año, el régimen ordenó detener a los principales líderes organizadores del acto, entre ellos Pio Tamayo un antiguo exiliado político. Los jóvenes fueron remitidos a la tenebrosa cárcel de La Rotunda.

Generacion del 28Ante la inesperada reacción oficial y en actitud solidaria frente a lo que consideraban un injusto cautiverio, el resto de los estudiantes se entregó de manera voluntaria a la policía, lo que resultó una maniobra que desconcertó completamente a los cuerpos represivos. Posteriormente, el Gobierno los trasladó al castillo de Puerto Cabello, permaneciendo allí detenidos 214 estudiantes, durante 12 días, hecho que hasta entonces nunca había ocurrido en el país.

Como siempre, los estudiantes han estado a la vanguardia de las coyunturas políticas del país. Desde aquella entrega voluntaria y solidaria con los estudiantes detenidos de la histórica Generación del 28 en la dictadura del general Juan Vicente Gómez; se afinca su participación en la caída del régimen dictatorial del general Marcos Pérez Jiménez, hasta su vanguardia de activismo y movilización que desembocó en la primera derrota electoral del régimen el 2 de diciembre de 2.007, ante la propuesta de la reforma constitucional del Teniente Coronel Hugo Chávez.

Ante tres gobiernos duros de orientación militarista y de vocación dictatorial, los jóvenes estudiantes han planteado propuestas originales que han tenido resultados más allá de lo convencional.

Los estudiantes han tenido un protagonismo indiscutible en estos últimos tiempos. La caída electoral del 2 de diciembre de 2.007 fue una consecuencia de las movilizaciones que se iniciaron después del 27 de mayo de ese año, inmediatamente del cierre de Radio Caracas Televisión. Los jóvenes calentaron la calle y eso arrinconó al régimen, que en un acto desesperado trató de tapar el error del cierre del canal con la llamada a un referendo.

La campaña electoral de esa ocasión fue de Hugo Chávez contra los jóvenes estudiantes. Al final, la “victoria de mierda” reconocida contra su voluntad, ratificaba los lauros para el liderazgo estudiantil de esa ocasión.

Una de las enseñanzas de esa oportunidad, fue el carácter no lineal, que se impone en la actual confrontación política. La estrategia de la aproximación indirecta de Lidell Hart, en la aplicación de la fuerza social actual, para generar un rendimiento político distinto a los resultados generados en una confrontación directa, propone un cambio en el diseño de las líneas políticas y el actual diseño estratégico para enfrentar al régimen de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del siglo XXI.

Mientras se siga aplicando el modelo lineal para hacer oposición a Hugo Chávez y su régimen, la ventaja la llevara el gobierno. Hay que rescatar la iniciativa y la libertad de acción. Para ello debemos establecer propuestas novedosas que desconcierten al régimen, tareas originales que generen desbarajuste y confusión dentro de sus filas; pero que además permitan transferir la reacción a las filas rojas rojitas. Hasta el momento ellos han tenido el monopolio de la acción.

El gobierno ha demostrado en 12 años de ejercicio, su incompetencia para gerenciar las crisis que ha tenido. La ineptitud para el enfrentamiento de contingencias siempre lo agarra de sorpresa. Eso que llaman las eventualidades de los planes, que militarmente se llaman apreciaciones de la situación de conducción, se ha determinado que no es el fuerte de los responsables de las decisiones.

Conscientes como estamos todos los venezolanos, del camino trajinado por la Revolución Bolivariana y el Socialismo del siglo XXI; de la mano de su líder el Teniente Coronel Hugo Chávez la Venezuela del futuro ha hipotecado el legado que se le ha de transferir a las generaciones de relevo. Más allá de la republica, del gobierno y del estado venezolano, es la unidad de la nación lo que está en juego. En consecuencia es el momento de hacer grandes sacrificios asumiendo grandes riesgos.

Una primera propuesta no lineal que pudiera generar algún embrollo en los planes del gobierno, es el regreso inmediato y espontaneo de todos los exiliados políticos. Sobre todo de quienes tienen la responsabilidad de ser calificados como líderes en cada uno de sus orígenes.

Manuel Rosales y Carlos Ortega deben formar parte de ese retorno, son parte de los líderes mas importantes de un partido político. Nelson Mezerhane, Eligio Cedeño y Guillermo Zuloaga son líderes empresariales y se convirtieron en una referencia dentro del país, en la actual coyuntura. Los generales Enrique Medina Gómez, Néstor González González, Pedro Pereira, el Vicealmirante Héctor Ramírez Pérez, el Contralmirante Daniel Comisso Urdaneta y otros militares exiliados deberían regresar al país y enfrentar la cárcel abiertamente. Nixon Moreno y Oscar Pérez también deberían sumarse a esa repatriación espontánea. Patricia y Rafael Poleo, y Orlando Urdaneta son imprescindibles en una iniciativa de esta naturaleza. En general, todos los exiliados deberían de regresar al país en este momento.

Pero además, la cabeza visible de esta vuelta a la patria de estos líderes, cada uno en su área, debería asumirla Pedro Carmona Estanga. Sería una excelente vía de retomar los cauces de su liderazgo del año 2.002 y reencontrarse con la venezolanidad con la que está en deuda desde los días de abril.

La llegada de nuestros exiliados sería una excelente manera de solidarizarse estos líderes con nuestros presos políticos, pero además es el reencuentro con los 28 millones de venezolanos presos entre Castillete, Punta Playa, Isla de Aves y la Catarata de Huá.

¿Es un riesgo? Los riesgos son inherentes al ejercicio de liderazgo.

¿Es una temeridad? Más que eso, es una iniciativa no lineal. Cuando estos líderes se dejen caer por el país, puede ser que su caída genere otra caída.

¿Es una propuesta ingenua?... ¡Puede ser! Lo fueron también en 1.928 la solidaridad de los 214 jóvenes que se fueron a entregar a los carceleros del General Juan Vicente Gómez en las puertas de La Rotunda, así como lo fueron los capitanes de abril en la Revolución de los claveles de Portugal en 1.974.

¡Peor es no hacer nada!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

PIRATAS, CORSARIOS, BUCANEROS Y FILIBUSTEROS



bandera_pirata
“Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela,
un velero bergantín:
bajel pirata que llaman
por su bravura el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.”

(José de Espronceda. Poesías. 1840. La canción del pirata)


La canción del pirata», poema escrito por José de Espronceda y publicado en Poesías (1840) exalta a un pirata como ejemplo de personalidad original, que vive al margen de la sociedad, despreciando las convenciones y los bienes materiales; y levantando la bandera de su máximo ideal: La libertad.

Hacia la libertad es que navegamos en este momento la mayoría de los venezolanos, sorteando todo género de ataques a los navíos de la unidad y la paz; y esperanzados de llegar a buen puerto con la carga del futuro en las bodegas de la democracia y la libertad.

La travesía opondrá el mismo vandalismo oportunista de corsarios que facilitaron irresponsablemente el arribo del gobierno del pirata rojo rojito. Mientras la bandera negra con las dos tibias cruzadas y la calavera, símbolo del atraso al que nos empuja la revolución, se levante irreflexivamente desde ambos bandos políticos, estaremos destinados a continuar bajo el sable de Hugo, rey de los mares, entre ellos el de la felicidad.

¿Son honestos, serios y responsables los militares venezolanos? ¡Por supuesto…lo son en la misma intensidad que lo son ingenieros, curas, arquitectos, periodistas, abogados, médicos, internacionalistas, contadores, maestros y todo tipo de profesiones venezolanas.

¿Es inherente la planificación y la gerencia a los militares? Lo son en el mismo grado en que lo son para todos los profesionales venezolanos.

La gerencia nació en un vivac de la guerra, creció con los procedimientos del estado mayor y dio referencias para que más tarde, la gerencia pública se hiciera una especialidad abierta para todos.

Usted apareja los procedimientos de la gerencia a la secuencia de las acciones del comandante y su estado mayor y los puede resumir elementalmente para ambos en; problema, análisis, formas de acción, comparación de las formas de acción, conclusiones, recomendación, decisión.

¿Qué estudia un militar en la Academia Militar y en general en todos los institutos de formación profesional? La ciencia y el arte de la guerra. Eso debe entrañar plomo y técnicas de matar. Hasta eso se gerencia para hacer más eficiente los resultados de la guerra.

La improvisación no es exclusiva del sector militar. Los piratas que egresaron del sector militar para ir a formar gobierno, lo hicieron en yunta con piratas, corsarios, filibusteros y bucaneros civiles. Eso forma parte de la historia.

Piratas e improvisados existen en todas las profesiones.

La llegada de Hugo Chávez al poder es la máxima exposición de piratería e irresponsabilidad en que han incurrido los venezolanos en doscientos años de vida republicana desde 1810. Ni siquiera las cabriolas parranderas del General Cipriano Castro en los nueve años de la Revolución Liberal Restauradora son comparables a las piruetas bipolares y los brincos oportunistas de doce años de Revolución Bolivariana y Socialismos del siglo XXI.

Estos doce años de rebotes políticos, de giros económicos, volteretas militares y una enorme fractura social, son la acumulación de las ambiciones desmedidas de muchos piratas militares; pero también del oportunismo de una variopinta de corsarios procedentes de otras profesiones, especialmente de filibusteros de ocasión y amparados por las encrucijadas del patrocinio encubierto, refugiados en la práctica política y la experticia de sus profesiones.

Treinta años atrás, bucaneros de la pluma y de la espada, en todos los sectores del país (Políticos, económicos, sociales, culturales, etc. y procedentes de todas las profesiones) le hicieron la cama del poder a Hugo Chávez.

Los piratas militares trataron de hacer el abordaje el 4 de febrero de 1.992; la constitución de 1.961 y sus instituciones reaccionaron a cañonazo limpio e impidieron el asalto al poder, pero mas tarde los corsarios de la política indultaron a los piratas y le abrieron el camino electoral a los pata e`palo de lorito en el hombro.
Eso también es historia.

La insuficiencia de la acumulación de errores de los cuarenta años de la democracia representativa, que podían resolverse política y democráticamente abrieron una brecha en los derroteros de la institucionalidad, para que ciertos sectores de la intelectualidad venezolana de la década de los 80 y parte de los 90, se expidieran la correspondiente patente de corso para capturar y saquear los caminos constitucionales.

Arturo UslarLa democracia de esa oportunidad certificó la actividad corsaria de personalidades de la talla de Arturo Uslar Pietri, Jacinto Convit, Miguel Angel Burelli Rivas, Ernesto Mayz Vallenilla, José Vicente Rangel, Rafael Alfonzo Ravard, Alfredo Boulton y otros integrantes de Los Notables; para que en una famosa carta fechada el 10 de agosto de 1.990 se abordara a la larga el buque de la Constitución de 1.961. Todo era cuestión de tiempo y de viento.

La misiva en cuestión señalaba al final, después de valorar algunas interioridades del funcionamiento irregular del estado en el encrespado mar de la crisis, lo siguiente:

“Esperamos que esta gestión de buena voluntad pueda contribuir a señalar vías de solución a la grave situación nacional y que ofrezca a todos los venezolanos formas prácticas y realizables para responder razonablemente a las amenazas que se acumulan contra la democracia venezolana, que nuestro pueblo ni quiere, ni debe, ni puede dejar perder.”

Mientras la inteligencia venezolana agrupada notablemente, llamaba al alerta y sugería entrar en zafarrancho de combate, “las formas practicas y realizables para responder razonablemente a las amenazas” ya se habían constituido en movimiento de tanques Dragoon, reuniones de militares con políticos, empresarios, ingenieros, periodistas, médicos, abogados, internacionalistas y conspiradores profesionales.

Se intrigaba de manera encubierta contra la democracia que públicamente se decía defender para que otro grupo de venezolanos dentro de los cuarteles, se articulara política y arteramente bajo el beneficio de la ignorancia, la cobardía, el oportunismo, la ineptitud y hasta la ingenuidad de los altos mandos de la época. Eso también es historia.

rafael_alfonso_ravardLa historia de Los Notables, militares que todo el mundo conoce en el medio castrense de los años 80 y 90 fue pública y notoria. Pudiéramos incluso darle connotación de hecho comunicacional sobre la base de las actividades que permearon hacia los medios de comunicación, por virtud de sus enfrentamientos por el poder. Dentro de ellos, algunos fueron piratas, otros corsarios, algunos filibusteros y muy pocos ejercieron de bucaneros.

Para las calificaciones de piratas, corsarios, filibusteros y bucaneros solo hay que revisar quienes tienen vara alta en el régimen en eso que llaman el Estado Mayor Presidencial y asociarlos; quienes ocuparon cargos de significación dentro del régimen desde 1.998 y quienes habiendo ocupado cargos, aun ejercen alguna significación dentro del sector opositor al régimen.

La diferencia entre el pirata y el corsario es el carácter. Mientras aquel ejerce una práctica de saqueo organizado o bandolerismo marítimo de una manera unilateral y autónoma, probablemente tan antigua como la navegación misma; este lo hacia en virtud del permiso concedido por un gobierno en una carta de marca o patente de corso. Con eso capturaban y saqueaban el tráfico mercante de las naciones enemigas de ese gobierno.

Los Notables militares piratearon la erosión del gobierno constitucional de la época y saquearon la Constitución Nacional; mientras que los corsarios agrupados en la inteligencia venezolana de Los Notables de la carta de 1.990 abordaron la institucionalidad vigente. De allí al golpe de estado del 4 de febrero de 1.992 solo medió levantar la enseña negra de las tibias cruzadas y la calavera.

Pero hay más. La confluencia de venezolanos, orientados a erosionar las instituciones democráticas para acabar con todo rasgo del poder de la democracia iniciada a partir de 1.958, dejó de lado todo género de escrúpulos. El tiempo se ha encargado de confirmar unas alianzas políticas que se establecieron maquiavélicamente.

Precisamente, cada crisis de aquella ocasión lo que hizo fue desnudar con mayor amplitud, la piratería política de la coyuntura; tan igual a como se ha venido evidenciando en esta grave crisis política de los últimos doce años.

Repetimos, la simplificación de las acciones del estado mayor y la gerencia son para arribar a la mejor decisión. Desafortunadamente las decisiones en la mayoría de los casos no han sido las más viables. Veamos algunos ejemplos.

La decisión de no investigar a profundidad el caso de la salida de los tanques Dragoon el 26 de octubre de 1.988 desde Fuerte Tiuna al Ministerio del Interior ¿Fue un acto de piratería militar o una razonada decisión política civil?

La permanencia de Hugo Chávez en las filas militares, después de tantas reuniones conspirativas y expedientes instruidos durante la década de los 80 e inicios de los 90 ¿Fue una planificada gerencia de la crisis por factores militares o una deliberada piratería de los políticos de la época?

El 4 de febrero de 1.992, especialmente la fase antes de la crisis y la etapa durante el desarrollo del golpe de estado en los errores del proceso de toma decisiones ¿son consecuencia de la piratería militar de los altos mandos de la época o del filibusterismo político responsable?

¿Qué calificación puede atribuírsele al entonces senador Rafael Caldera en su famoso discurso del 4 de febrero de 1.992 en el Congreso Nacional? Húmedas como estaban las calles de Caracas, con la sangre de venezolanos inocentes que cayeron bajo las balas de los militares felones de aquella ocasión y en plena gerencia de la crisis, el ex presidente en lugar de defender la democracia, justificó el golpe.

La patente de corso que le expidió la misma democracia que contribuyo a establecer, la constitución de 1.961 que refrendó y su condición de senador, le sirvieron para justificar el golpe de estado, bajo el argumento del hambre. El mismo, por cierto, que uso el Teniente Coronel Chávez en su condición de presidente el 2 de febrero de 1.999, para justificar que un venezolano robara.

La decisión de sobreseer a muchos de los involucrados en el golpe del 4 de febrero de 1.992 y su reincorporación a las filas militares ¿fue acertada en el tiempo? Esta variable se ha encargado de confirmar que fue un error. Esa piratería es atribuible ¿a quién?

Caldera-Chavez¿Qué calificación puede atribuírsele al entonces Presidente de la Republica Rafael Caldera en su famoso sobreseimiento del mes de marzo de 1.994 mediante el cual Hugo Chávez salía de la cárcel? ¿Fue una piratería esta decisión? ¿Un acto de gobierno bajo la patente de corso del Comandante en Jefe, para que Hugo Chávez asaltara la Presidencia de la Republica por la vía electoral el 6 de diciembre de 1.998?

Las opiniones de todos los sectores en aquella oportunidad fueron favorables al sobreseimiento de Hugo Chávez y validaron una decisión que otra vez el tiempo se encargo de colocarle la bandera de las tibias cruzadas y certificar que el pueblo en algunas ocasiones no tiene la razón.

Pero además, cuantos venezolanos ayudaron abiertamente después del resultado electoral del 6 de diciembre de 1.998, para que la piratería asaltara la republica y desmontara el estado de derecho amparado en la Constitución de 1.961 ¿Quién le dio luz verde al proceso constituyente de 1.999? Destacados constitucionalistas de tronío, brillantes abogados, enjundiosos periodistas, refulgentes bi, tri y tetra borlados de ilustres universidades y de distintas profesiones se encargaron de argumentar las decisiones de aquella oportunidad y de abrirle el camino de la dictadura constitucional a Hugo Chávez.

Así como estas decisiones anteriores, hay una variopinta de errores que no son exclusividad del sector militar, los cuales han permitido el oxigeno político al régimen de la Revolución Bolivariana y del Socialismo del siglo XXI.

La decisión conclusiva y terminal que pondrá el sello final a esta coyuntura política corresponderá a todos, pero aunque a muchos duela sea cual fuere el camino (electoral o constitucional), el fiel de la balanza estará en el peso de las decisiones institucionales de la Fuerza Armada Nacional.

Por eso es que, ojo, hay que tener mucho cuidado cuando se generaliza en atribuirle el poder y el ejercicio del Teniente Coronel Presidente a los militares; estos simplemente prestaron el origen profesional, su ignorancia en algunas ocasiones, la cobardía en muchas, la ineptitud y la ingenuidad en las mas de las oportunidades. Simplemente fueron el medio para los fines de otros, que no son precisamente los piratas militares.

Los piratas militares del 4 de febrero de 1.992 son ahora los corsarios de la 5ta Republica, con la licencia para gobernar y ejercer obscenamente en la nomenclatura roja rojita, pero la patente se la expidieron los mandos civiles en aquella oportunidad. Eso es más que historia.

Mientras eso ocurre, hay mucho venezolano comiéndose su carne al bucán, esperando su oportunidad de buen viento y buena mar.

martes, 7 de diciembre de 2010

LA REINSTITUCIONALIZACION DE LA FAN

Chavez Fidel

¿Qué va a pasar con la Fuerza Armada Nacional (FAN), una vez que solucionemos el grave problema de salir del régimen de Hugo Chávez Frías? Me imagino que esa gran pregunta tendrá varios orígenes y diversas respuestas dependiendo de la fuente de sus procedencias.

Primero que nada de sus integrantes; y en ellos se incluyen profesionales en situación de actividad y en la honrosa situación de retiro; y todos aquellos venezolanos que se han identificado con la vida institucional de la Fuerza Armada Nacional (FAN).

En segundo lugar de la sociedad “civil”, propiamente dicha, como la denominan los uniformados. Y dentro de ella se consiguen diversos planteamientos dependiendo también de la fauna política que representen, del análisis de la actuación de la institución militar en esta coyuntura, de los efectos de sus actuaciones y del impacto derivado de la contaminación política que exteriorizan sus jerarcas, en sus enfrentamientos con la opinión publica a través de los medios de comunicación social.

De tal forma, que es difícil conseguirse un venezolano en este momento, que carezca de opinión, de referencias, de posición y hasta de la visión que le asigna al estamento castrense en una etapa post Chávez.

En todo caso, los análisis se orientan a definir varias líneas gruesas en torno al misionamiento corporativo de la Fuerza Armada Nacional (FAN) cuando se solucionen los actuales problemas políticos del país. Es decir, después de la extinción política del chavismo como fuerza de gobierno... ¿Qué va a hacer la Fuerza Armada Nacional? ¿Qué misiones van a cumplir? ¿Cómo las van a cumplir? ¿Cuál será su estructura? ¿Cuáles serán las amenazas que definirán sus hipótesis de conflicto? ¿Cuál será el despliegue estratégico que orientará su crecimiento institucional? Esas preguntas - repito - tienen distintos desarrollos, dependiendo del origen político del emisor.

¿Por qué no deben tener participación prioritaria los militares en el proceso de redefinición del rol de las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN)? ¡Es sencillo! No hay institución con mayor espíritu de cuerpo y mayor ejercicio de la necesidad de pertenecer, que la institución armada. Una vez que se superen los problemas políticos de la coyuntura, probablemente los valores de la solidaridad, la amistad y la consecuencia vayan paulatinamente invadiendo los espacios que dieron paso temporal al odio político estimulado por las líneas de pensamiento asentadas en el resentimiento chavista.

La contaminación de esas subjetividades en un proceso que implicará pases a la situación de retiro, juicios, cárcel, reducción de privilegios, equilibrio social e institucional, sinceracion presupuestaria, reducciones organizacionales, modificaciones de la estructura y hasta el manejo objetivo de la desaparición como institución, es decir la eliminación de la Fuerza Armada Nacional enfrentará resistencias sutiles, oposiciones legales, obstáculos personales y estorbos corporativos; la mayoría de estas argumentaciones serán vacías e inconsistentes desde el punto de vista político y no atenderán al reclamo social.

En todo eso subyace una materia bien critica, en la que incluso, la sociedad civil como un todo, debe emitir su opinión, de tal forma que el destino de la Fuerza Armada Nacional (FAN) puede, muy bien, ser sujeto de un Referendo Consultivo, para que quienes pagan los sueldos y salarios de los uniformados, decidan su suerte.

El artículo 71 de la Constitución Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela señala que podrán ser sometidas a referendo consultivo...las materias de especial trascendencia nacional. ¿Es el destino de la Fuerza Armada Nacional una materia de especial trascendencia nacional?

¿Deben opinar los civiles sobre la suerte de los uniformados? ¿El nuevo rol de la Fuerza Armada Nacional debe ser sometido a una consulta pública? ¿La actuación de los militares en esta coyuntura merece una evaluación objetiva por parte de todos los sectores de la sociedad?

Me parece que la respuesta es afirmativa; al fin y al cabo son los civiles quienes pagan con los impuestos el servicio que proporciona la organización castrense. ¡Y esa decisión debe abarcar todas las alternativas posibles, dependiendo de la valoración que se le haga a su desempeño! ¡Especialmente la actuación desarrollada en esta circunstancia política!

Una primera línea de las decisiones, se identifica con un proceso de mantener el statu quo y otra, la reestructuración. Igualmente dentro de este proceso hay matices; unos de línea dura que arranca de un proceso de reestructuración que se inicia desde la revisión y modificación de las diferentes estructuras castrenses, hasta uno muy sutil que impone únicamente el descabezamiento de los mandos que actualmente están identificados con el chavismo militante, hasta la decisión terminal y conclusiva de eliminar a la Fuerza Armada Nacional.

Nos imaginamos un proceso referendario para toda la población en el que la pregunta esté desarrollada en los siguientes términos:

¿Cuál es el destino que debe darse desea a un proceso de evaluación y redefinición del rol de la Fuerza Armada Nacional?

1. El statu quo.

2. La Reestructuración.

3. La eliminación

Una simple rayita o equis mayoritaria, en cualquiera de las alternativas planteadas decidirá el destino y la suerte de quienes constitucionalmente, son los responsables de la seguridad y la defensa de la nación y que desgraciadamente no han sabido estar a la altura de las circunstancias, para el cumplimiento de sus deberes.

Tal cuál como se orienta la valoración de la actuación institucional, como producto de la actual situación política, abrumadoramente arrasaría el ítem. número 3

¡No hay que olvidar que en una gran porción mayoritaria de la población civil, subsistía la tesis del parasitismo de los militares durante la Cuarta Republica y eso esta siendo alimentado por la cómoda posición de Las Jineteras de la Revolución Bolivariana (Los Militares Ex - Institucionalistas) en esta circunstancia de enfrentar al régimen de la Revolución Bolivariana, por su abierta actitud violatoria de la Constitución Nacional! ¡Esta será la ocasión en que se pasará una gran factura institucional, con intereses y todo!

EL STATU QUO DE LA DEMOCRACIA

FAN

El statu quo era el proceso que se seguía en la Cuarta Republica y en todos los países desarrollados con Fuerzas Armadas Nacionales institucionales, de relevar de los cargos de confianza, a aquellos altos mandos del régimen anterior y colocar al frente de ellos a cuadros identificados con las nuevas políticas que se iban a implementar en el nuevo gobierno.

Generalmente ello entrañaba designaciones bien reducidas y no iba mas allá de lo que se conoce como el Alto mando Militar y cargos inmediatos. En modo alguno eso alcanzaba hasta los cuadros altos con comandos directos de tropa (Comandos de División, Brigadas, Direcciones de Escuela, Estado Mayor General de los componentes, Comandos de batallón, etc.) y por supuesto, nada para abajo. Eso era lógico, aceptable y fluía sin ningún tipo de traumas dentro de la organización castrense.

Esta alternativa, en una situación normal es la mas lógica y aceptable. Es una forma de acción viable, al cumplirse con todos los cometidos institucionales de hacer los relevos orgánicos, seguir cumpliendo las misiones, y no generar trauma alguno de naturaleza organizacional.

Una vez superado el escollo de salir del régimen chavista, ¿quien puede pensar en dejar al frente de los mandos de Divisiones, Brigadas, Bases Aéreas, Regionales, Batallones, Unidades de Superficie, Unidades Aéreas, etc. - asumiendo que lógicamente todo el Alto Mando Militar debe ser defenestrado - a Comandantes, Segundos Comandantes, Jefes, Directores, Estados Mayores y cuadros medios y bajos; y cuando estamos refiriéndonos a niveles bajos, estamos hablando de tenientes, subtenientes, sargentos, cadetes, tropa alistada, con compromisos políticos abiertamente orientados hacia el régimen ?

Unidades enteras y completas tendrán que licenciar (dar de baja) a todo su personal de tropa. La respuesta lógica es... Nadie. ¡A no ser que quieran dormir con el enemigo!

Ese razonamiento, por la vía de los hechos obliga a segregar la alternativa del Statu quo (Forma de acción número 1) y orientar la decisión colectiva hacia la reestructuración (Forma de acción número 2) o la eliminación (Forma de acción número 3).

LA REESTRUCTURACION EN LOS ANIMOS

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La reestructuración atiende fundamentalmente a un proceso de revisión de la actual constitución de la organización y proponer maneras de funcionamiento, distintas a las vigentes. Lo que las nuevas líneas gerenciales y las modernas posturas de la administración contemporánea señalan como una reingeniería organizacional, se encuadraría en un procedimiento de analizar ¿como funciona? ¿Con que funciona? ¿Para que funciona? ¿Con quienes funciona? y simplemente determinar la eficiencia de los procesos orgánicos en la elaboración del servicio que proporciona esa empresa: La Seguridad y la Defensa de la Nación.

El proceso de la reingeniería de la Fuerza Armada Nacional entrañará cambios fundamentales en la manera como es manejada la organización para ayudar a lidiar con un nuevo ambiente de mercado corporativo y las nuevas exigencias surgidas como producto de la circunstancia política del post chavismo.

La primera pregunta que deben plantearse los responsables políticos de determinar el destino de las Fuerzas Armadas Nacionales es... ¿Qué significa ser una institución? ¿Cuál era el perfil de la institución armada antes de la llegada de Hugo Chávez al poder? ¿Regresamos al estándar anterior o aprovechamos la ocasión para modernizarla, adecuarla a los nuevos tiempos? O simplemente...! La eliminamos!

La institución mas favorecida de los efectos constituyentes de 1999 fue sin lugar a dudas la Fuerza Armada Nacional.

La Fuerza Armada Nacional producto de la Constituyente de 1999 se nutrió prioritariamente de derechos y se deslastró del mas importante deber que tenía asignado en la Constitución de 1961, la moribunda o la extinta.

En particular, dejó de lado su deber fundamental de cuidar la propia esencia de la Constitución Nacional el cuál señalaba en el articulo 132 textualmente:

Las Fuerzas Armadas Nacionales forman una institución apolítica, obediente y no deliberante, organizada por el estado para asegurar la defensa nacional, la estabilidad de las instituciones democráticas y el respeto a la Constitución y a las leyes, cuyo acatamiento estará siempre por encima de cualquier otra obligación. Las Fuerzas Armadas Nacionales estarán al servicio de la Republica, y en ningún caso al de una persona o parcialidad política”.

La Constitución Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela de 1999, prevé en el artículo 328 las funciones básicas atribuidas a la Fuerza Armada Nacional (FAN), el cual reza textualmente:

La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el estado para garantizar la independencia y soberanía de la nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta constitución y la ley. En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna. Sus pilares fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación. La Fuerza Armada Nacional está integrada por el Ejercito, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional, que funcionan de manera integral dentro del marco de su competencia para el cumplimiento de su misión, con un régimen de seguridad social integral propio según lo establezca su respectiva ley orgánica

Entonces, ese proceso constituyente le asignó a la Fuerza Armada Nacional la posibilidad de intervenir activamente en política interna al quitarle la condición de apolítica y la no deliberancia, y dejar de lado la función de policía constitucional que tenía atribuida. Esta última función se diluye con el resto de la sociedad en el artículo 333 de la nueva constitución.

Las consecuencias de quitarle los frenos constitucionales a la Fuerza Armada Nacional de participar activamente en la política domestica se están sintiendo hasta lo mas profundo de la sociedad y ya tendrán sus repercusiones institucionales, una vez que el régimen anárquico de Hugo Rafael Chávez Frías forme parte del estercolero de la historia.

El proceso de ascensos únicamente a nivel ejecutivo es otra historia bufa de esta mala experiencia política del país. La Constitución de 1961 señalaba en el Capitulo II Del Senado artículo 150.

“Son atribuciones del Senado, Ordinal Quinto: Autorizar el ascenso de Oficiales de las Fuerzas Armadas, desde Coronel o Capitán de Navío, inclusive.”

La Bicha de 1999 señala en el articulo 236 ordinal sexto como atribuciones del Presidente de la Republica:

Ejercer el mando supremo de la Fuerza Armada Nacional, promover sus oficiales a partir del grado de Coronel o Coronela o Capitán o Capitana de Navío, y nombrarlos o nombrarlas para los cargos que les son privativos”.

¿Qué ha hecho Chávez con esta facultad constitucional? Simplemente cubrir todas las plazas vacantes con afectos al régimen e iniciar un proceso de descomposición y desmantelamiento institucional de la Fuerza Armada Nacional, erosionando los pilares fundamentales de la organización, como son la disciplina, la obediencia y la subordinación; al promocionar y estimular los antivalores (La mentira, la hipocresía, la traición, la felonía, la apostasía, la vileza, la mediocridad, la intriga, la cobardía, el desapego, la deslealtad, la inconsecuencia, el malinchismo, el deshonor, la enemistad, la informalidad, la indiscreción, la aflicción, etc.)de la corporación militar.

Otro de los incidentes para orientar, en la decisión de la sociedad civil, será la seguridad social de los militares, la cuál también alcanzó niveles constitucionales en el año 1999 (Régimen de seguridad social integral propio, etc.). A estas alturas del funcionamiento del Instituto de Previsión Social de las Fuerzas Armadas (IPSFA) – mas de cincuenta años – el ente de previsión social de los militares debería haber iniciado un proceso de autogestión o cogestión para deslastrarse del ayuntamiento con el estado, con la gran carga que significa depender del fondo de pensiones, fondo del cuidado integral de salud, fondo de fideicomiso de prestaciones sociales y cualquier otro fondo con el que muchas veces se alimentan las corruptelas de los jerarcas militares y a veces hasta el alto gobierno, sin ningún atisbo de eficiencia para la misión original .

En cuanto al beneficio del antejuicio de merito (Articulo 266. Son atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia; ordinal tercero de la Constitución de la Republica Bolivariana:

“Declarar si hay o no merito para el enjuiciamiento del Vicepresidente o Vicepresidenta de la Republica, de los o las integrantes de la Asamblea Nacional o del propio Tribunal Supremo de Justicia, de los Ministros o Ministras, del Procurador o Procuradora General, del Fiscal o Fiscala General, del Contralor o Contralora General de la Republica, del Defensor o Defensora del Pueblo, los gobernadores o Gobernadoras, Oficiales u Oficialas generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional, etc.”.)

Ni hablar. Fue peor el remedio que la enfermedad.

Un beneficio que ha debido ser para aquellos oficiales generales y almirantes que por virtud de cargo debían mantener el beneficio procesal, ha servido para escudar hasta los embates de las demandas de divorcio y los choques de los vehículos, de nuestros oficiales generales y almirantes. Este ha sido el peor referente en materia de liderazgo que no se determinó en el mediano y el largo plazo.

Lo peor no es eso, sino ¿Cómo quedarán los heroicos generales y almirantes chavistas, una vez que salgamos del régimen y les toque enfrentar los juicios por corrupción, lesa humanidad, traición a la patria, abuso de autoridad, usurpación de funciones, etc.? ¡Que no son precisamente para pagar presentaciones[1] por no cargar dos pañuelos, peine, cortaúñas y Código de Honor en el bolsillo! ¡No pisarán tribunal alguno de la Republica, amparados por ese adefesio jurídico y abiertamente discriminatorio que hábilmente insertó el Fuhrer Llanero en la Constitución Nacional, que se llama el beneficio del antejuicio de merito!

¡Sin mencionar la actual realidad del estado de apresto de la maquinaria militar, que está en niveles realmente de postración; estamos hablando de la organización, el equipamiento y ni hablar del entrenamiento. Tal cual como estamos en los niveles de apresto, no somos capaces de ganarle una partida de dominó a los arubanos, con el perdón de la organización de seguridad de los arubanos!

El liderazgo de los jefes está al ras del suelo, la moral institucional más abajo del subsuelo, el equipamiento se ha orientado a la dotación de sacos, huacales, montacargas, cavas refrigeradas; la experiencia de los líderes no pasa más allá de valorar la carne, los pollos, las verduras y la charcutería, casi al nivel de los amigos portugueses del Central Madeirense, hemos sustituido en la Fuerza Armada Nacional el fusil por el peso y la balanza, la bufanda por el saco, el sable por el cuchillo carnicero, la bayoneta por la caja registradora; no les interesa si el enemigo adelanta las posiciones de artillería o intensifica el patrullaje mas allá de la línea fronteriza; es mas interesante como sube el valor del queso y de que manera pueden nuestros efectivos aliviar el costo de la leche recién ordeñada a puerta de corral.

Todo ello sin hablar profundamente y darle uso justificado a todas las instalaciones militares que se devolverían a la nación, los terrenos militares que se destinarían para un uso productivo y la reorientación del presupuesto de gastos que se recortaría al Ministerio de la Defensa, componentes, direcciones, comandos, reparticiones, etc. consumidos ineficientemente por la organización militar; y que pudiera racionalizarse y direccionarse para hospitales, escuelas, universidades, infraestructura vial, mantenimiento, obras publicas, investigación, desarrollo, etc.

Hasta allí la justificación para hacer una reestructuración a fondo de los procesos de la Fuerza Armada Nacional.

¿LA ELIMINACION DE QUE?

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En cuanto a la eliminación de la Fuerza Armada Nacional, remítase a la argumentación anterior y encontrara suficientes razones para decidirse, mas que por la reestructuración, por la eliminación y poner en este ítem, una rayota bien grandotota, una gran equis en la que descargue toda la tinta de su bolígrafo, con toda la fuerza de su rabia contenida, de no ver nada en el horizonte político, que le señale una modificación a la aberrante conducta institucional que ha arrastrado hasta el momento, esta organización militar.

En todo caso, como estoy seguro que todas las soluciones para el gran problema político del país (Electoral o la aplicación del articulo 350 de la Constitución Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela); pasan al final, lease bien, todas; por la decisión de la Fuerza Armada Nacional (FAN), los niveles emocionales de la Sociedad Civil en términos de la decisión terminal para el futuro de la corporación armada, como agradecimiento, se reducirán a niveles de tolerancia, consecuencia e interpretación de la coyuntura que le correspondió vivir a la institución en el momento de la extirpación del cáncer rojo rojito y descartaran esta opción en un alto porcentaje.

La historia de las emociones de la Sociedad Civil así lo proyectan.

Los grandes mimados de la Carta Magna no han sido capaces de defender, hasta el momento, los mismos privilegios que les previó la misma Constitución Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela; al final, en las horas de las chiquiticas, fijaran una posición para defenderlos.


[1] Castigos previstos en el Reglamento de Castigos Disciplinarios número 6.