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jueves, 22 de agosto de 2013

MEMORIAS DE UNA ESTRATEGIA INCONCLUSA

Fig. 1.- El réquiem de Mozart acompaña el largo inventario de combates inconclusos que identifica los 20 años  de oposición a la revolución bolivariana.

La oposición ha librado cualquier cantidad de batallas a lo largo de 14 años de revolución bolivariana. Desde los lejanos dias del 6 de diciembre de 1.998, cuando Hugo Chávez gano las elecciones presidenciales hasta los más cercanos del 14 de abril de 2.013, mucha agua ha pasado por debajo del puente de la estrategia diseñada para garantizar la permanencia de la democracia y el rescate de los valores intrínsecos a ella.

Si nos proyectamos más atrás, hasta los remotos períodos de finales de la década de los 80s e inicios de los 90s, mucho más agua – por supuesto – ha circulado. Desafortunadamente ha sido más el agua que ha corrido sin control alguno, sin referencia de ninguna índole, ni orientación en el liderazgo, que la contenida en los embalses de las conclusiones, de las decisiones y de los finiquitos políticos.

A la hora de hacer un balance en términos de victorias y derrotas, desgraciadamente el record negativo se acumula más por los combates inconclusos que no tuvieron el remate oportuno, que por la eficiencia del adversario.

Nuestros fracasos han sido por no profundizar en la oportunidad de la debilidad del contendiente, por no investigar en la información que lo arrinconaba, por no concluir en la madeja de las evidencias disponibles y por no interpretar debidamente las señales políticas, económicas, sociales y militares del tempo estratégico para tomar las decisiones necesarias y pasar a la ofensiva.

Siempre hemos estado a la defensiva. La iniciativa y la libertad de acción han estado del lado del régimen, quien ha estado marcando la agenda de la oposición casi con una frecuencia diaria, sin permitir el análisis de la coyuntura, neutralizando las apreciaciones de la situación, generando incertidumbre ante el manejo de las alternativas y entorpeciendo el arribo a conclusiones viables. Eso sin manejar en este texto la calidad y competencia del liderazgo nuestro.

La maniobra del régimen ha sido la del movimiento político continuo y el disparo desde todas direcciones y con todos sus fuegos disponibles, teniendo el beneficio de sus dos maquinarias más eficientes, la de producir inteligencia y la de diseñar propaganda.

Ejemplos de esas posturas defensivas de la democracia y combates inacabados del liderazgo sobran durante los veinte años que marcan la aparición de Hugo Chávez ante la opinión pública.

A saber, no se tomaron decisiones contra el Hugo Chávez conspirador de la década de los 80s, las decisiones posteriores al 4F quedaron en el aire, el indulto de Caldera a Hugo Chávez sembró dudas en la opinión pública, la campaña electoral de la democracia en 1.998 fue una estrategia chucuta, el comportamiento político de los deudos de la 4ta. Republica en la etapa pre-constituyente de 1.999 fue  oportunista, la candidatura de Arias Cardenas en el año 2.000 es inexplicable a estas alturas del recorrido, el 11A es un ejemplo de una iniciativa opositora con un pésimo desenlace, la Plaza Altamira y el Paro de 2.002 también; los resultados del referendo revocatorio del 15 de agosto de 2.004 están en un limbo, la abstención del 2.005 ¿mala o buena decisión?, el exilio de Manuel Rosales ¿mala o buena decisión?, la victoria del 2 de diciembre de 2.007 en el referendo aprobatorio de la reforma constitucional ¿una victoria a medias?, los resultados de las elecciones parlamentarias del año 2.010 (52 % de la oposición contra 48 % del régimen) ¿Qué beneficios arrojó?, el estado de salud y posterior muerte del presidente Hugo Chávez ¿Qué ventajas políticas derivaron?, la impugnación de los resultados del 14 de abril de 2.013 y ahora el tema de nacionalidad de Nicolás Maduro ¿Cómo se está manejando?

Todos estos eventos tienen una característica común. La presencia de saldo sin liquidación que ha permitido al acontecimiento tomar oxigeno político, económico, social o militar y su rehabilitación posterior.

Son batallas que se han librado con resultados inconclusos; sin explotar el éxito cuando se han tenido victorias y sin contraataques después de las derrotas.

En la palestra están tres combates que se están librando simultáneamente, uno con mayor impulso que otros. La impugnación de los resultados electorales de las elecciones presidenciales del 14 de abril de 2.013, la campaña electoral para las elecciones municipales del 8 de diciembre de 2.013 y el asuntico este de la nacionalidad de Nicolás Maduro tienen acaparada la atención de la oposición en este momento.

¿Cuáles se quedarán en el camino de los asuntos pendientes, los temas aplazados,  los puntos diferidos y asuntos irresueltos?

Eso se sabrá cuando el régimen coloque un nuevo tema en la agenda política del país. En este momento es la ley habilitante solicitada por Nicolas Maduro.

Hemos caído en la trampa-jaula de la revolución bolivariana.


lunes, 19 de agosto de 2013

HOMO FOBIA

Fig. 1.- El comportamiento politico de algunos homos, no proyecta mucho sobre su estado de evolución.

Pedro se fijó coquetamente en la sombra que proyectaba su figura en las paredes con el sol que empezaba a salir a las primeras horas del dia y se filtraba por las cuevas de Altamira y pensaba “Soy el propio homo erectus”. Lo de Pedro es una referencia para identificar al homínido de raza extinta cuya sobrevivencia era una delicia paleontológica para especialistas y curiosos que se acercaba a esa asamblea de clanes de accion del pleistoceno medio.

Mientras Pedro eructaba ruidosamente la comida de la noche anterior y se rascaba las rodillas sin doblar su robusto esqueleto de pelvis ancha, sus cortas y robustas extremidades inferiores lo asentaban en el piso con la seguridad de macho alfa de la manada que dominaba el fuego y con el ejercicio exclusivo de herramientas rusticas fabricadas con huesos y piedras.

Así era Pedro. Alzándose sobre la carroña que había devorado gracias a las grandes mascadas de alimentos, producto de una mayor apertura bucal y unas mandíbulas capaces de destrozar el muslo de un mamífero de gran tamaño, se adentró en un una línea bien corta de pensamiento. Rumiaba en su anterior víctima del canibalismo antropofágico ritual, del cual aun mantenía el remezón de los eructos atronadores y las pedorreras ásperas y nauseabundas.

Pedro mutaba desde el homo erectus al homo neandarthalensis y lo único que perduraba en ese tránsito eran sus arcos supraorbitarios resaltados y la escasa fonética que proyectaba eufóricamente y con espíritu de guerrear después de cada apareamiento…”Chávez vive”.

Lo empujaba el espíritu de la confrontación. Sobre todo cuando sintió la amenaza de sobrevivencia  y extinción para cambiar a Homo Sapiens. Su desarrollado olfato telegrafió a su voluminoso cráneo la posibilidad de un ambiente hostil, congruente con la última glaciación a la que había sobrevivido con su manada. No quería formar parte de las sapiadas y los sapiados. Para ello debería tomar la iniciativa.

Durante todo el dia organizó su clan para la recolección y la caza, a fin de prepararse para la confrontación contra el Homo Sapiens, mientras su restringida expresión se ayudaba desde la laringe para expresar guturalmente “viviremos y venceremos”.

Cuando cayó la noche en la cueva donde se refugiaba con su clan se enfurecía de solo pensar de pasar de Homo Habilis u Homo Corruptus a Homo Sapiens.

No era fácil, sobre todo en la evolución de sus costumbres de carnívoro oportunista. Prefería un regreso hacia sus ancestros de Australopithecus y sus pininos de bipedismo.

Así era Pedro a pesar de su taparrabos diseñado con el cuero del último mamut que devoró.


¿Sapiens él? Le tenía fobia a esos homos.

TRAICIONES BUENAS Y MALAS

Fig. 1.- Las traiciones y los golpes serán malos y buenos mientras el juicio sea unilateral en la valoración,  apasionado en la recolección de los hechos y subjetivo en la conclusión.


Así como hay “golpes de estado buenos” y “golpes de estado malos” – una tesis animada desde las filas del gobierno hacia una audiencia definida- desde la oposición ahora se alienta otra teoría más bastarda y ruin que aquella. Hay “traiciones buenas” y “traiciones malas”. En ambos casos está perfilado un objetivo Opsic que ha contribuido abiertamente a polarizar la coyuntura política con resultados explícitamente favorables al régimen y una incidencia negativa hacia la oposición.

Los juicios de los golpes de estado malos arrancan con la idea que el golpe de estado del 4 de febrero de 1.992 fue el asalto al Cuartel Moncada particular de Hugo Chávez y su entrada a la historiografía oficial que lo eleva a los altares de la adoración revolucionaria. En tanto que el 11 de abril de 2.002 fue la aventura auspiciada por la CIA, el Departamento de Estado, Fedecamaras y los partidos políticos opositores con la malsana idea de asesinar a Hugo Chávez y su ¿legado?

Con ese mismo concepto salido de las más eficientes maquinarias del régimen –propaganda e inteligencia – la misma oposición ahora alienta la tesis que quien disienta desde adentro, de las prácticas de la revolución bolivariana y critica al régimen abiertamente es un traidor bueno; mientras que todo opositor que discrepe de las líneas de la Mesa Unitaria Democrática (MUD) es un traidor maluco, un vendido al régimen y le hace el caldo gordo al G-2 cubano.

La oposición al régimen tiene el deber de convertirse en una alternativa válida a los venezolanos que no están de acuerdo con las prácticas que se han venido desarrollando durante estos últimos 15 años de revolución bolivariana. Para ello debe diferenciar sus políticas, sus acuerdos, su ejercicio partidista y el manejo de la disidencia estableciendo una marcada diferencia entre el modelo autocrático, autoritario y represivo del modelo rojo rojito y las banderas de la libertad, la soberanía, la independencia, el estado de derecho, el libre ejercicio de la opinión, la paz y la unidad que se mercadea desde las filas de la coalición democrática.

Una de las pautas de esa línea diferenciadora debe ser el respeto al ejercicio de la libertad de expresión aguas adentro de sus filas. No podemos criticar al régimen por la imposición de líneas cerradas, por el chantaje oficial a la opinión de sus cuadros con las misiones, los cargos públicos y las ayudas oficiales; mientras nos aferramos a una trinchera similar para estigmatizar a los opositores que se salen de lo acordado en los cenáculos de la MUD con el cognomento de vendidos al régimen, fichas del G-2 y otras lindezas que distancian más que acercar.

En ambos casos de esa errada apreciación – el traidor bueno y el traidor malo – lo que debe privar en la decisión del camarada que salte la talanquera desde las filas rojas rojitas y el “escuálido” que se radicalice con las decisiones de la MUD, es el firme convencimiento que en la coalición democrática se lleva el camino correcto para llevar a la sociedad venezolana por los senderos de la paz y de la unidad nacional.

Mientras no se venda convicción y el mensaje del liderazgo opositor no llegue con la suficiente contundencia hacia ambos lados de la audiencia y se siga arrastrando por la cola el gato muerto de los errores, no habrá “traidor bueno” desde las filas revolucionarias que se anime a comprar la oferta de la MUD y lo que es peor, se continuará alimentando la convicción de los “traidores malos” que no terminan de asimilar el ¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? de la estrategia que ha venido desarrollando la coalición democrática y se fomentará la cantidad de sus componentes.

Las traiciones y los golpes serán malos y buenos mientras el juicio sea unilateral en la valoración,  apasionado en la recolección de los hechos y subjetivo en la conclusión.

Conceptualmente todo golpe debería ser malo en relación a los acuerdos de la convivencia del estado derecho y toda traición es una perversión a la conducta concertada socialmente. En ambos casos priva la conciencia individual y el libre albedrío.


¿Traidores buenos y traidores malos? ¡ Depende de quien lo diga