APARECIO EL TOYOTA DE PARAMACAY...SIN LOS FUSILES

Los cuerpos de seguridad del estado, encabezados por el general Padrino hicieron un amplio peinado de la zona montañosa por la parte trasera del Campo de Carabobo. El general Suarez encabezaba una de las patrullas por los lados de la pica de La Mona y se encontró de frente con el espíritu del Negro Primero quien lo increpó severamente. “Definitivamente no pasas de ser un negro segundón. ¿Qué ha pasado con tu honor, vale?”. Padrino también fue confrontado por el general Páez y recibió una zurra verbal relacionada con la patria, la independencia y la libertad, y el cumplimiento de sus deberes constitucionales. Al final, ambos (Padrino y Suarez), después de estar con vista al frente saaaaludo, en un plantón que ríanse ustedes del patio de ejercicios de la Academia Militar y luego de darle varias vueltas al arco de triunfo ¡al arco carrera …marrrrr!  y recibir una soberana conferencia sobre la guerra, la jerarquía de general, el Sol de Carabobo y lo que representó la Batalla de Carabobo para los venezolanos, los mandó a discreción y les indicó donde habían dejado las fuerzas patriotas del Capitán Caguaripano, el Toyota chasis largo con el parque de la Brigada Blindada y otras cosas que sustrajeron. Rápido se escabulleron de la mirada patriota y el sermón de honor del general Páez y el teniente Camejo y empezaron a curucutear en el desorden de los asientos y la guantera del Toyota.

Allí se consiguieron el siguiente material que se habían llevado de la Brigada Blindada y que dejaron en la huida los comandos.

Los inventariamos para nuestros lectores.

  1. Manual de Oratoria propiedad de Suarez Chourio – Estaba con algunas anotaciones garrapateadas por el Coronel Odoardo Luna Landaeta desde los lejanos tiempos de la Escuela de Infantería y otros comentarios del CN Bernardo Jurado Toro. Adentro estaba una prueba corta del negrito con la mención (Reprobado) en rojo rojito. Ahora lo comprendemos todo.
  2. Dobladitos y arrugados en la guantera estaban dos Códigos de Honor del Cadete, desde la época de cadete de la AMV. Ambos identificados con las iniciales JSC y VPL. Estaban subrayados y resaltados en el artículo número 9 que dice: “Llevaré mi uniforme con dignidad y decoro; guardaré celosamente el prestigio y las tradiciones del Ejército y de la Fuerza Armada.”
  3. Debajo del asiento del conductor consiguieron un llaverito con el escudo del Ministerio de la Defensa. Bien aporreaito y con una inscripción que apenas se leía, “Disciplina Obediencia y Subordinación”.
  4. Al lado de los Códigos de Honor estaba un cartoncito suelto con la transcripción textual del artículo 5 de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional, que dice textualmente: “No puede ser militar el cobarde, el que carezca de dignidad, pundonor, ni el de relajada conducta, pues mal puede ser guardián de la libertad, honra e independencia de su patria, quien tenga miedo al sacrificio y ultraje sus armas con infames vicios”. Arriba del cartoncito, delicadamente pegado con un post it amarillito como la primera franja de la bandera nacional estaba manuscrito en letras rojas de marcador “COBARDES (Fdo) Cap. Caguaripano)
  5. Enrollada en papel tualé, haciendo las veces del tubito de cartón, estaba una Constitución Nacional sin abrir y nuevecita.


De los fusiles, ni el rastro.


Este corresponsal seguirá informando. Como dice Vicente Fernández en la ranchera que oímos frente a la rocola, si nos dejan.

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